Tegucigalpa
El Diario de Hoy
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Honduras, la tercera nación más pobre de América,
empezó ayer a utilizar como combustible el biodiésel hecho
a partir de aceite de palma africana, en un esfuerzo por reducir su dependencia
de las importaciones de petróleo, cuyos precios se han disparado.
El combustible de origen vegetal comenzó a ser cargado en 620 autobuses
de transporte urbano de la capital, Tegucigalpa, y otras dos ciudades
del país, como parte de un plan piloto.
“Nosotros esperamos, con el uso creciente del biodiésel,
reducir la dependencia del petróleo y poder ofrecer precios más
baratos a los consumidores nacionales, que los disparados costos del petróleo”,
dijo a periodistas el asesor presidencial de proyectos especiales Moisés
Starkman.
La materia prima del biodiésel es la palma africana, de la que
se extrae un aceite que también tiene usos en la fabricación
de aceites comestibles, margarinas y jabones, y que es cultivado en el
litoral atlántico de Honduras.
“Como empresarios del transporte nosotros esperamos que (con) este
experimento paulatinamente se vaya aumentando el consumo de biodiésel
y que tengamos un combustible a menor precio”, dijo Jorge López,
presidente del Consejo Nacional del Transporte.
El combustible consiste de una mezcla del cinco por ciento del producto
vegetal y un 95 por ciento de diésel. “Honduras tiene el
potencial para producir biodiésel a partir de las plantaciones
de palma africana que atienda el 100 por ciento de sus necesidades, y
esperamos en unos años llegar a ello”, dijo Starkman.
Honduras importó 15.1 millones de barriles de derivados de petróleo
en 2005, de los que 4.9 millones fueron diésel <reuters>.
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