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Hoy arranca el Foro entre Japón y C.A.

Encuentro. Se presentarán ofertas de inversión y de turismo a empresarios nipones.

Publicada 2 de septiembre de 2006, El Diario de Hoy

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A.López/G.Hernández
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com

Los inversionistas japoneses están interesados en hacer negocios en Centroamérica, pero demandan más seguridad y condiciones más atractivas.

Para el caso, la multinacional Mitsubishi Corporation anunció ayer que está interesada en generar energía geotérmica e hidroeléctrica en El Salvador, según dijeron los representantes de la empresa para Centroamérica y Latinoamérica.

La compañía japonesa estima que la cantidad presupuestada para invertir no sería menor a los 100 millones de dólares.

Akihisa Naganuma, jefe regional y representante para América Central y El Caribe de Mitsubishi, dijo que el país es atractivo por el Tratado de Libre Comercio (TLC) firmado con Estados Unidos, por la actividad económica que generará y la oportunidad de entrar al mercado estadounidense.

De acuerdo a los ejecutivos, hay posibilidad de que la firma de origen japonés también invierta en una planta de carbón o gas en el Puerto de La Unión.

La intención de la transnacional de invertir en grande en la región y establecer lazos con empresas salvadoreñas se podría concretizar con una alianza que establecerá con el Grupo Poma, según trascendió durante el Foro de Negocios Japón-Centroamérica, en donde participan más de 80 empresarios nipones y más de 200 de la región.

Durante el evento, Mikio Sasaki, presidente de la Mitsubischi Corporation y presidente de la Comisión Latinoamericana de Nipón Keidanren (Japan Business Federation), destacó que la región ha comenzando a convertirse en un mercado sólido y atractivo.

Aseguró que el TLC contribuye a mejorar en mayor escala las condiciones propicias para negocios.

“Significa que está región constituye una tercera potencia, después de México y Brasil. Ojalá que en los intercambios que hagamos podamos generar grandes ideas para consolidar un futuro y aprovechar nuestro mutuo entendimiento y una expansión dinámica de nuestras relaciones económicas”.

Sin embargo, Akida Kudo, Ceo Regional para Latinoamérica, dijo que van a considerar las ventajas que les ofrece El Salvador y las características de riesgo país como índices de delincuencia, crimen organizado, y la estabilidad política y social, entre otros.

“Recuerde que es una cantidad de dinero considerable que bien se podría invertir en México, Malasia o en cualquier otro país que nos ofrezca condiciones”, aseveró Naganuma.

Contrario a lo que se podría pensar, los negocios de la compañía nipona en el país y en la región van más allá de la venta de los automóviles de la marca Mitsubishi.

La firma también compra café en grano a Guatemala, El Salvador y Nicaragua que lleva a Japón, después de su procesado lo comercializa a nivel local y lo exporta a Estados Unidos.

También compran en el istmo ajonjolí, jugo de naranja, pollo y soya, así como azúcar que la llevan a Taiwán donde la comercializan ya que en Japón no se permite importar el edulcorante refinado.

Naganuma no detalló a cuánto asciende el monto de las importaciones de El Salvador y del resto de la región centroamericana, pero dijo que es una cantidad considerable.

Desarrollo

Yolanda de Gavidia, ministra de Economía dijo que después de 70 años de relaciones diplomáticas con Japón, éste se ha convertido en un importante bastión de desarrollo económico y social para la región.

Las inversiones japonesas en C.A. tienen una larga trayectoria pues desde 1965 han ido en aumento, no sólo en número de empresas sino también en montos de inversión. En la actualidad rondan más de 160 millones de dólares. Además, las exportaciones del istmo hacia el país del Sol Naciente han crecido en el último año en un 40 por ciento.

Sólo el volumen total del comercio combinado (exportaciones e importaciones) pasa de los mil 300 millones de dólares. “Eso implica importantes oportunidades para Japón en este mercado”, dijo. La funcionaria también agradeció la cooperación del Gobierno nipón.


Piden garantías para invertir en El Salvador

Petición. La delincuencia es uno de los factores que consideran las firmas a la hora de invertir. Los empresario solicitaron poner atención a este flagelo.

Los empresarios japoneses solicitaron ayer garantías para invertir en El Salvador, durante el Foro de Negocios Japón- Centroamérica, que se desarrolla en el país.

Akihisa Nagunama, jefe regional para Centroamérica y el Caribe de Mitsubishi, afirmó que los empresarios a la hora de invertir consideran el riesgo país, que involucra aspectos como la delincuencia, el crimen organizado y las leyes de protección a la inversión extranjera.

“Si no hay leyes para la protección de la inversión extranjera hay bastante riesgo. Por ejemplo, si mañana el país cambia de gobierno y a una empresa le dicen que su planta ahora pertenece al Estado, y quizás invirtió 200 millones de dólares y el gobierno le dice que se la va a comprar en 10 millones. Esto es (un riesgo) para poner un caso extremo”, aseveró.

El ejecutivo japonés dijo que el factor de riesgo de un país se puede reducir hasta cierto punto con esfuerzo e ingenio.

“No se puede calificar a los países centroamericanos como de bajo riesgo, pero ninguna empresa ha dejado de hacer negocios por el alto riesgo país” destacó.

Nagunama durante su ponencia sobre el “Interés de las empresas japonesas en Centroamérica” agregó: “Pienso que la falta de proyectos atractivos es la causa del poco dinamismo de las empresas japonesas en el país antes que el factor riesgo país. Los negocios se harán en la medida que las naciones del istmo se conviertan en mercados atractivos y tengan productos atractivos”.

Citó como ejemplo que innumerables empresas niponas están instaladas en China donde hacen negocios en muchos sectores, aun cuando esta nación no reúne condiciones mucho más favorables que los países centroamericanos.

“Pero aun así es escenario de “números económicos”, porque existen muchos proyecto atractivos. En ese sentido, dijo, no es posible desarrollar negocios entre Japón y Centroamérica cuando hay delincuencia, inestabilidad social y poca protección de las inversiones.

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

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