 |
| Daños. Trabajadores reparan una calle
que se hundió por las torrenciales lluvias de Ernesto. Foto
EDH / AP |
El
Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
La debilitada tormenta tropical Ernesto dejó al menos dos muertos
en Carolina del Norte y Virginia ayer, así como inundación
de carreteras, evacuaciones y azotó una amplia franja del este
de EE.UU. con vientos huracanados y lluvias torrenciales que han dejado
sin electricidad a más 300,000 usuarios.
El sistema fue señalado como la causa de cuando menos un fallecimiento
en Carolina del Norte y otro en Virginia, luego de tocar tierra siguiendo
las tormentas eléctricas que han inundado el estado. El gobernador
de Carolina del Norte, Mike Easley, no dio más detalles.
Se declaró emergencia en el Distrito de Columbia, donde se halla
la capital de EE.UU., y en el que se realizaron preparativos de urgencia
ante la inminencia de inundaciones por las lluvias.
También en Virginia Occidental, Virginia y una buena parte de Maryland,
estados vecinos de la ciudad de Washington, están en alerta. Además
de Carolina del Sur, donde se ha movilizado a la Guardia Nacional.
 |
| Bajo agua. Un dormitorio por la depresión
tropical. Foto EDH / AP |
Las lluvias torrenciales han ocasionado inundaciones en autopistas, obligado
al cierre de escuelas, derribado árboles y postes del tendido eléctrico
en muchas zonas desde Florida, en el sur, hasta Maryland, en el noreste.
A pesar del alto grado de destrozos, Ernesto ha pasado a convertirse en
una depresión, según los meteorólogos, ya que su
potencia ha amainado. Según los pronósticos, podría
precipitar más de 200 milímetros de lluvias en la región
que hace siete años fue arrasada por el huracán Floyd.
Fuentes de las compañías de suministro de electricidad dijeron
que unos 3000,000 clientes han quedado sin fluido eléctrico en
Carolina del Norte y Virginia. <agencias>
John azota el Cabo San Lucas
El potente huracán John se abalanzó sobre los centros vacacionales
de Los Cabos ayer, mientras los turistas buscaban abordar los últimos
aviones disponibles o se refugiaban en salones de los hoteles y los habitantes
de zonas marginales llenaban escuelas vacías.
El huracán perdió fuerza y fue reducido a categoría
2, con vientos de 180 kph. Avanzaba sobre la punta de la península
de Baja California, a unos 13 kph y se espera que su vórtice entre
a tierra en las próximas horas, anunciaron los meteorólogos.
Algunas bandas de lluvias fuertes y constantes inundaron calles y algunos
canales secos, pero el ojo del huracán aún estaba a 95 km
de distancia ayer.
La lluvia causó que se llenaran ríos secos y las calles,
pero había poco viento y las autoridades dijeron que no se ha informado
sobre daños.

|