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| El caso. Los imputados tras ser capturados con
la droga en octubre de 2004. Foto EDH |
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
La medicina fue peor que la enfermedad para cinco encausados por traficar
399 kilogramos de cocaína valorada en más de nueve millones
de dólares.
Inicialmente los condenaron a 15 años de cárcel, pero pidieron
un nuevo juicio y terminaron sentenciándolos a 20 años de
prisión, informó la Fiscalía General de la República.
El Tribunal Segundo de Sentencia también los conminó al
pago de 200 salarios mínimos como indemnización.
El jefe del Departamento Antinarcotráfico de la Fiscalía,
Julio Arriaza, detalló que el cabecilla de la banda Jaime Andrés
Vera Saenz fue condenado a 20 años de prisión, así
como sus cómplices el guatemalteco Miguel Enrique Díaz Navas,
el costarricense Eliézer Vargas Delgado y los hermanos nicaragüenses
Carlos Alberto Rivas Alvarado y Erick Antonio Rivas Alvarado.
Reseñó que el 1 de agosto de 2004 una llamada anónima
alertó a la policía sobre el paso de un furgón cargado
de droga por El Salvador.
Cebollas y droga
Agregó que no fue hasta el 28 de octubre de ese año que
la policía interceptó un furgón que llevaba de fachada
cebollas cuando circulaba por la carretera Panamericana, a la altura de
SanPedro Perulapán, en Cuscatlán. Al registrar el automotor,
los agentes de la División Antinarcotráfico encontraron
ocultos paquetes de cocaína en el techo.
Arriaza dijo que en la operación también capturaron al motorista
del camión, Eliézer Vargas Delgado, así como a otros
sujetos que le daban seguridad y que iban en otros dos vehículos.
El fiscal Juan Carlos Durán dijo que la droga provenía de
Costa Rica y era trasladada a Guatemala.
En un primer juicio, el Juzgado Quinto de Sentencia los condenó
a 15 años de cárcel.

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