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Noche negra

El apagón y la eliminación de Águila le impusieron un ambiente de total oscuridad a San Miguel


Publicada 1 de septiembre de 2006, El Diario de Hoy

Cuando las miradas hablan. Henry Hernández es el rostro de la decepción, mientras Ottoniel Carranza oculta la frustración entre sus manos. Foto EDH

William Alfaro
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

Imposible y frustrante, las excusas son lo de menos, Águila empató 1-1 anoche con Marathón y fue eliminado con marcador global adverso de 1-3, del torneo interclubes de la UNCAF.

Aceptando la responsabilidad de remontar la desventaja de dos goles en el marcador, Águila tuvo seis minutos iniciales a tambor batiente, logrando dos tiros de esquina y llevando peligro sobre la meta de Mauricio Daniel Nanni.

Los aficionados migueleños pensaron que se podía revertir el marcador y apoyaban a sus jugadores, una diagonal de 25 metros cobrada por Yuvini Salamanca, pasó besando el ángulo superior derecho de la portería catracha.

Águila proponía llegando por los dos corredores, pero al igual que en el partido de ida, los errores le volvieron a pasar la factura, al minuto 9 una salida deficiente de José Rolando Torres por la izquierda, hace que el zaguero pierda la pelota ante la marca de Dennis Ferrera, éste la condujo y mandó un centro que cruzó todo el área y encontró la pierna Emil Martínez, la gran figura del primer partido, para que abriera el marcador.

Marathón tomó el control

A partir de ese minuto el partido se volvió color esmeralda, Marathón insistía por los costados, con pases precisos de Emil Martínez a Walter Martínez, que junto a Francisco Ramírez perdonaron en un par de ocasiones a Henry Hernández, a quien incluso en más de alguna jugada le tocó salir de su portería haciendo las veces de último zaguero.

Fue hasta el minuto 28 que Águila salió de su relativo letargo, Alexander Campos toma su primera pelota frente al área y saca un disparo que obliga a Nanni a contener el balón a dos tiempos, ese fue el último aviso de Águila.

El partido cayó en un bache que se alargó por doce minutos, luego que una vez más el estadio Barraza se quedó sin energía eléctrica, esta vez se promediaba el minuto 37 con en el apagón.

Las acciones se reanudaron, pero los jugadores regresaron fríos y el ritmo ya no fue el mismo, sin embargo, Marathón tuvo un último intento con Emil, ex jugador de la Liga Deportiva Alajuelense de Costa Rica.

Demasiado tarde

En el complemento Águila luchó por darle vuelta al marcador, lo cual hay que reconocerles, pero lamentablemente su esfuerzo no fue suficiente y hay que admitir que esos es todo lo que el equipo tiene.

Ronald Torres provocó dos ocasiones, la primera rechazada sobre la línea de gol por un zaguero hondureño, y en la segunda obligó al portero Nanni a enviar el balón al corner, del cual al minuto 83 Luis Anaya anotó el gol con remate de cabeza.

Pero la reacción no alcanzó y si bien Águila luchó y dio su mejor esfuerzo con lo que tiene, demostró que le hace falta Erazo, ausente por lesión. Marathón fue un justo ganador de la serie.

Apagones son una historia repetida

Mala costumbre. La suspensión de los partidos en el Barraza. Foto EDH

Algo que se está volviendo costumbre en los partidos de Águila: por la noche y después de una lluvia, el partido debe de pararse varios minutos debido a un apagón. Ayer no fue la excepción.
Se transcurría el minuto 37 de partido cuando se produjo el bajón de energía que obligó a detener el juego por 12 minutos.

Según explicó un miembro de la compañía eléctrica, las lámparas del estadio son de mercurio y luego de un apagón, al volver la energía los faroles tardan alrededor de quince minutos para volver encender. El problema es que si vuelve a suceder el mismo problema, se debe esperar el mismo procedimiento.

La realidad es que este problemas no es nuevo. Esta fue la segunda vez en menos de un mes que sucede. La última vez que se suscitó un caso similar fue en el primer partido del presente torneo salvadoreño, cuando los emplumados derrotaron 1-0 al Once Municipal.

En esa oportunidad, el partido fue parado a los 32’, luego de que un rayo cayó sobre un transformador e hizo suspender el juego por 45 minutos.

Lo curioso de ayer, es que había dejado de llover cuando el apagón sucedió.
Por suerte el tiempo de espera fue menos y no necesitó de plantas eléctricas para la renovación del juego.

Lo cierto es que siguen este tipo de circunstancias y los dirigentes emplumados no quieren entender. Aunque los mayores afectados son los hinchas que van a ver al equipo.

La afición, además de aguantar fuertes lluvias por amor a sus colores, tiene que soportar la espera para que el juego vuelva a reanudarse. La pregunta es la de siempre: ¿Por qué no se juega a la tarde?

Serrano se fue y en su lugar llega Cristian Santamaría

Aportó. Luis Anaya fue el autor del gol de Águila. Foto EDH

El colombiano Francisco Serrano dejó de ser jugador de Águila, tras firmar la rescisión de su contrato ayer por la tarde. En su lugar llega el hondureño Cristian Santamaría.

La salida del cafetero lo confirmó el propio vicepresidente aguilucho, Wilfredo Salgado: “Nos reunimos con él (Serrano), hablamos de lo que pedía para terminar el contrato y nos dijo sus pretensiones económicas y que le compráramos el vuelo para retornar a su país.

No tuvimos ningún problema y se firmó la rescisión del contrato”.

Ayer mismo, el Águila ocupó la plaza con el catracho Cristian Santamaría, quien fue inscrito con el número 10 que hasta el miércoles ocupaba el cafetero.

Según detalló Salgado, el catracho podría ver actividad contra el Independiente Nacional el domingo, si el técnico lo estima conveniente y su transferencia internacional llega a tiempo.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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