Edwin
Linares
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Más de 50 alumnos de los centros educativos Nuestra Señora
de Candelaria y General Francisco Morazán fueron los testigos principales
del cierre oficial del botadero de basura del municipio de Candelaria
de la Frontera, en Santa Ana.
Los estudiantes dramatizaron como se está deteriorando el medio
ambiente con la tala de árboles y contaminación del agua.
Lo hicieron frente al vertedero, ubicado en el kilómetro 90 de
la carretera que conduce hacia San Cristóbal de la Frontera, cantón
Terrón Blanco.
El basurero funcionaba desde hace 25 años, pero la municipalidad
decidió cerrarlo oficialmente, debido a la contaminación
generada. Los desperdicios depositados han afectado el riachuelo El Guamural
que pasa por la zona urbana de Candelaria y se une con el río Guajoyo.
Con el cierre de este botadero a cielo abierto las 100 toneladas de basura
que genera aproximadamente el municipio tendrán que ser depositadas
en el basurero de Cutumay Camones, Santa Ana. Por cada tonelada la municipalidad
erogará $35.
La alcaldesa de Candelaria, Jeaneth de Rivera aclaró a la población
que el traslado de los desechos sólidos no repercutirá en
los costos."esto no significa que vayamos a incremetar la tasa municipal
por la recolección.
Pero la comuna también tiene que solventar el problema de la recolección
de basura, pues no cuenta con un vehículo propio. Para el traslado
debe alquilar un camión que pasa tres veces a la semana.
Asimismo, la alcaldesa mencionó que tienen que comprar un camión
compactador para ampliar el servicio, puesto que también son responsables
de recolectar los desechos de la frontera con Guatemala,de San Cristóbal
y algunas comunidades rurales como los cantones Zacamil, Terrón
Blanco y Piedras Azules.
Cierre técnico
Tras la clausura del botadero, le sigue un proceso metódico para
minimizar la contaminación. Este consiste en cubrir la basura con
cal y rociarla con un insecticida orgánico. Al final de la pendiente
sembrarán bambú para que no siga cayendo al riachuelo.
"Antes, la basura la venían a depositar en la mañana
y con una tormenta fuerte llegaba hasta el pueblo", expresó
Humberto Ortiz, de la Brigada de Apoyo a la Salud y Medio Ambiente.
Este personal especializado, conformado por siete empleados municipales,
será asesorado por técnicos del Ministerio del Medio Ambiente
y Recursos Naturales (Marn).
Esta brigada mantendrá vigilancia permanente en el botadero para
evitar que sigan depositando desechos sólidos en ese sector. El
concejo municipal candelareño ya elaboró una ordenanza que
multa con hasta $500 a las personas que sigan depositando basura.

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