Enrique Carranza
El Diario de Hoy
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| Trabajos. Los cobradores de los microbuses de la Ruta 29 A colocan cemento en la Calle Nueva. Los baches son enormes. Foto:
EDH |
Como “barrancos” definen los empresarios de microbuses de la Ruta 29 A, los hoyos en las calles y avenidas de la colonia Valle Nuevo, ubicada en Soyapango.
El problema no es en una vía particular, sino en todas ellas.
Desde la entrada de la urbanización, cerca de la zona industrial, hasta los últimos rincones de la misma, los baches son una realidad.
Los transportistas aseguran que el mal estado de las arterias les ocasiona pérdidas
cuantiosas, debido al deterioro de las unidades.
“Es incalculable saber cuanto gastamos. Se daña la suspensión, llantas y otras partes de los vehículos”, dijo José Reyes, presidente de la cooperativa de la Ruta 29A.
Los empresarios buscaron la manera de llamar la atención de las autoridades competentes; sin embargo, no lo lograron.
“Paralizamos el servicio hace mes y medio, pero creo que aunque lo mantuviéramos a esta fecha, no las hubieran reparado”, sostuvo en tono de ironía Reyes.
Indicó que han gestionado la ayuda de la municipalidad y del Fondo de Conservación Vial (Fovial), pero ninguna de esas entidades les ha resuelto.
Iniciativa
Al ver la negativa y la necesidad de mejorar las condiciones de las calles, los empresarios han tomado como propio el adagio que dice “manos a la obra”.
La reparación la realizan seis cobradores.
Ellos hace dos semanas comenzaron a trabajar en la Calle Nueva de la colonia Valle Nuevo.
“Esto se hace con fondos propios de la cooperativa, además los vecinos colaboran de diferentes formas”, explicó Mario Fabián, directivo de los microbuses de la Ruta 29 A.
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| Estado. La Calle Circunvalación está deteriorada. Un colector de aguas lluvias colapsó. Foto: EDH |
Contabilizó un promedio de 250 bolsas de cemento las que han utilizado hasta el momento, además de la arena y las piedras.
“Creemos que no es justo, porque como empresa pagamos muchos impuestos al Fovial”, criticó Fabián.
Añadió que gastan 60 dólares diarios para poder pagarle a los trabajadores. El dinero lo obtienen de lo recolectado entre cada unidad.
Por su parte, los residentes y automovilistas, en general, brindan su aporte en lo que pueden.
Los vecinos más cercanos proporcionan el agua para fabricar la mezcla del cemento.
Mientras, a los conductores les piden colaborar con dinero para la compra de materiales.
“No se puede cargar con todos los gastos”, concluyó Fabián.
Considera que “si la población no se aburre de ayudar, terminarían de reparar toda la calle en diciembre”. Parte de todos los problemas
Un aproximado de 60 microbuses circula cada día en la zona.
- Para los transportistas el mal estado de las calles representa elevadas pérdidas, debido a que incrementa el gasto de mantenimiento.
- Consideran incalculable el dinero invertido en reparar las unidades.
“Como empresa no es justo hacer estos trabajos. Pagamos grandes cantidades de dinero en concepto de impuesto al Fovial”
Mario Fabián
Directivo de microbuses
“Esto lo hacemos por la falta de atención que tienen las entidades competentes con respecto a reparar las calles de esta zona”
José Reyes
Presidente de la Ruta 29A

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