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| Tertulia. Pintores nacionales conversaron plácidamente.
Foto EDH |
Ileana Laínez V.
El
Diario de Hoy
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La última de las actividades realizadas con motivo del trigésimo
aniversario de la muerte del maestro Valero Lecha fue un conversatorio
con cuatro de sus alumnos.
El encuentro se llevó a cabo en el Museo de Arte, Marte, el martes
por la noche y en él participaron luminarias de la plástica
salvadoreña.
Miguel Ángel Orellana, el primer alumno en disertar, contó
con mucha nostalgia como el maestro Lecha lo alentó a involucrarse
en el arte.
“Gracias a él logré consagrarme como pintor y pude
apreciar desde otro punto de vista la pintura”, expresó Orellana.
Por su parte Conchita Kuny Mena relató que a sus 21 años
inició sus estudios de pintura con el maestro español.
“ Yo estaba feliz porque desde muy pequeña soñé
con pintar y cuando llegué al estudio del maestro me sentí
llena y realizada”, mencionó la pintora.
Recuerdos
En la velada, salieron a relucir historias y anécdotas que compartieron
con su mentor.
Miguel Ángel Polanco, pintor de profesión, hizo énfasis
en que su instructor le mostró el camino para descubrir su propio
estilo, el impresionismo.
“Don Valero nos enseñó que los colores eran una amplia
gama con los que se podía jugar. Con él descubrí
lo que es el color limpio”, explicó Polanco.
Para finalizar la tertulia, Antonio García Ponce, aseguró
que con Lecha aprendieron a utilizar diversas técnicas. “El
dejaba que nos expresáramos y eso nos dejó marcados de por
vida”, finalizó.

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