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Palabras
La casa del arco iris
En esa visión onírica y fantástica de la realidad, buscaban por ejemplo a “cusamalut” que en su lengua significaba “la casa del arco iris”.
Publicada 31 de agosto de 2006, El Diario de Hoy
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| Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
En el templo del fuego “temascal” los místicos y guerreros buscaron por igual la misteriosa “piedra sagrada del fuego”, extrayéndola de su propio ser.
Esto lo lograban, mediante rituales que hoy día se tipificarían como paganos, pero que en su época gloriosa era el medio para encontrar la verdad intrínseca de su alma alucinada y fugaz.
El “temascal” era un templo en forma de horno de los indios americanos hecho de barro y piedras. En él cabían unas quince personas que se encerraban dentro de él, durante sus ceremonias iniciáticas, entre piedras candentes.
De esa forma encontraban el misterio solar del fuego. El “temascal” tenía la forma del círculo. El círculo que era para ellos el símbolo del principio y final de la vida, dentro de las cuatro esquinas del mundo.
Así, buscando la piedra luminosa de su propio ser, aquellos místicos entraban al “temascal” en sus ritos solares.
Lejanos y gloriosos se perdieron en el tiempo al igual que sus luminosas ciudades. Maya, al fin, significa “ilusión”. La misma ilusión que los profanos conquistadores de ultramar no pudieron encontrar cuando llegaron a fundar el nuevo mundo.
(pintorbalaguer@hotmail.com)
Día a día
El neoliberalismo
Un cura de la liberación, de los que hablan de gozo, de alegría, de entusiasmo, no vacila en atacar el neoliberalismo de la Thatcher y de Reagan, como si fuera una doctrina de exaltación al egoísmo y un atropello a los derechos de los pobres.
Lo que no dice es que ambos, con sus políticas de desregulación y bajos impuestos, lograron sacar a Inglaterra y a Estados Unidos de una recesión que amenazaba con convertirse en depresión que habría destruido a pobres y a ricos a nivel mundial. Mi libertad termina donde comienza la del otro, pero la de ambos está limitada por la propia condición humana, por las leyes, por la moral y por el sentido de lo decente y lo correcto.

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