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| Cuatro meses. Los acusados fueron enviados a
los penales de Mariona, Quezaltepeque y Ciudad Barrios. Foto
EDH |
Karen Molina
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Cuatro presuntos asaltacasas, remanentes de la banda de El Zombie, tendrán
que ir a la cárcel por un periodo de cuatro meses mientras se les
procesa y van a juicio.
Así lo decidió ayer el juez de Paz de Antiguo Cuscatlán,
José Antonio Palma Trejo, quien encontró indicios de su
participación en varios delitos.
Gilbert Portillo Bonilla, Erick Ernesto Navarrete, Juan Carlos Vásquez
y a Miguel Antonio González fueron capturados de una persecución
de media hora el 23 de agosto.
Se les imputa el robo a mano armada en una casa en la Urbanización
Jardines de Cuscatlán y, además, el atentar contra la vida
de tres agentes policiales cuando eran perseguidos.
Los delitos por los cuales les procesan son robo agravado contra cuatro
personas, homicidio agravado en grado de tentativa contra tres agentes
policiales, portación y tenencia ilegal de armas de fuego, daños
a la propiedad de la Policía y agrupaciones ilícitas.
Pruebas
El juez basó su resolución en las pruebas básicas
que la Fiscalía le presentó. Una de ellas era el decomiso
de un anillo de fantasía con forma de elefante más 83 dólares
en efectivo que se le decomisó a Miguel González y que,
al parecer, eran propiedad de las víctimas.
Además, se le encontró un arma nueve milímetros que
tenía en su poder al momento de su captura.
La Fiscalía también probó, con base en actas policiales,
que Erick Navarrete también tenía en su poder un arma tipo
Uzi cuando se le capturó en los alrededores de San Salvador.
| “Nos ataron y ahorcaron
a mi perro” |
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El siguiente relato corresponde
a una víctima de hampones que, valiéndose de artimañas,
irrumpieron en una casa en la colonia Escalón, la semana anterior.
“Confiaba en la seguridad de los alrededores de la Residencia
Presidencial. Pero la semana pasada hombres a bordo de una lujosa
camioneta burlaron la seguridad privada de la colonia y tocaron a
mi puerta diciendo que llevaban algunas encomiendas de mi esposo.
“La empleada de la casa cayó en la trampa y les abrió.
Error. Tres sujetos armados con pistolas nos obligaron a tirarnos
al piso y nos ataron de pies y manos. Utilizando una cinta nos cubrieron
la boca.
Los sujetos no tenían aspecto de mareros, sino que vestían
de pantalones de lona y camisas formales, para no levantar sospecha.
“Dos individuos más se quedaron esperando en el automóvil.
La parte de atrás del vehículo estaba llena de cajas
de cartón.
“A punta de pistola nos maltrataron y a cada instante éramos
amenazadas a muerte. Nos patearon. Cortaron las líneas de teléfono
y otros cables eléctricos para incomunicarnos. Buscaron dinero,
joyas, armas y laptop (computadoras portátiles).
“A ellos no les interesan electrodomésticos, computadoras
grandes, celulares o tarjetas de crédito. Saben que ese tipo
de objetos puede delatarlos y dar pistas a la Policía para
que los busque.
“Ahorcaron a mi perro con una soga por el hecho que les ladraba
desde que llegaron. Esto me tiene con una gran tristeza, pues hace
ocho años que tenía a mi mascota.
“Esta banda de asaltantes es astuta, no hablan mucho y cuando
lo hacen es susurrando. Se comunican entre señas para evitar
gritos que puedan causar alarma.
“Imploré a Dios que alejara a mis hijos y esposo en esos
momentos. No quería que llegaran a casa, y Él me hizo
el milagro.
“El atraco tardó unos 15 minutos. En ese tiempo buscaron
en toda la casa lo que les podría generar dinero fácil
sin comprometerles.
Cuando escuché que se fueron, como pude me solté y corrí
a pedir ayuda a la Policía.
“Supe que ese mismo día habían asaltado a otras
familias de colonias cercanas, unas 15, mediante mentiras.
En uno de los casos maltrataron a niños y mujeres que permanecían
dentro de las casas.
“Ahora sólo nos queda pedir a las mujeres atropelladas
que nos unamos en una campaña para exigir al Gobierno que cumpla
brindando la seguridad”. |

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