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Cuatro a la cárcel por saquear casas

Resolución. El juez de Antiguo Cuscatlán consideró que hay suficientes evidencias que los incriminan por robo a una familia.


Publicada 30 de agosto de 2006 , El Diario de Hoy

Cuatro meses. Los acusados fueron enviados a los penales de Mariona, Quezaltepeque y Ciudad Barrios. Foto EDH
Karen Molina
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Cuatro presuntos asaltacasas, remanentes de la banda de El Zombie, tendrán que ir a la cárcel por un periodo de cuatro meses mientras se les procesa y van a juicio.

Así lo decidió ayer el juez de Paz de Antiguo Cuscatlán, José Antonio Palma Trejo, quien encontró indicios de su participación en varios delitos.

Gilbert Portillo Bonilla, Erick Ernesto Navarrete, Juan Carlos Vásquez y a Miguel Antonio González fueron capturados de una persecución de media hora el 23 de agosto.

Se les imputa el robo a mano armada en una casa en la Urbanización Jardines de Cuscatlán y, además, el atentar contra la vida de tres agentes policiales cuando eran perseguidos.

Los delitos por los cuales les procesan son robo agravado contra cuatro personas, homicidio agravado en grado de tentativa contra tres agentes policiales, portación y tenencia ilegal de armas de fuego, daños a la propiedad de la Policía y agrupaciones ilícitas.

Pruebas

El juez basó su resolución en las pruebas básicas que la Fiscalía le presentó. Una de ellas era el decomiso de un anillo de fantasía con forma de elefante más 83 dólares en efectivo que se le decomisó a Miguel González y que, al parecer, eran propiedad de las víctimas.

Además, se le encontró un arma nueve milímetros que tenía en su poder al momento de su captura.

La Fiscalía también probó, con base en actas policiales, que Erick Navarrete también tenía en su poder un arma tipo Uzi cuando se le capturó en los alrededores de San Salvador.

“Nos ataron y ahorcaron a mi perro”
 
El siguiente relato corresponde a una víctima de hampones que, valiéndose de artimañas, irrumpieron en una casa en la colonia Escalón, la semana anterior.

“Confiaba en la seguridad de los alrededores de la Residencia Presidencial. Pero la semana pasada hombres a bordo de una lujosa camioneta burlaron la seguridad privada de la colonia y tocaron a mi puerta diciendo que llevaban algunas encomiendas de mi esposo.

“La empleada de la casa cayó en la trampa y les abrió. Error. Tres sujetos armados con pistolas nos obligaron a tirarnos al piso y nos ataron de pies y manos. Utilizando una cinta nos cubrieron la boca.

Los sujetos no tenían aspecto de mareros, sino que vestían de pantalones de lona y camisas formales, para no levantar sospecha.

“Dos individuos más se quedaron esperando en el automóvil. La parte de atrás del vehículo estaba llena de cajas de cartón.

“A punta de pistola nos maltrataron y a cada instante éramos amenazadas a muerte. Nos patearon. Cortaron las líneas de teléfono y otros cables eléctricos para incomunicarnos. Buscaron dinero, joyas, armas y laptop (computadoras portátiles).

“A ellos no les interesan electrodomésticos, computadoras grandes, celulares o tarjetas de crédito. Saben que ese tipo de objetos puede delatarlos y dar pistas a la Policía para que los busque.

“Ahorcaron a mi perro con una soga por el hecho que les ladraba desde que llegaron. Esto me tiene con una gran tristeza, pues hace ocho años que tenía a mi mascota.

“Esta banda de asaltantes es astuta, no hablan mucho y cuando lo hacen es susurrando. Se comunican entre señas para evitar gritos que puedan causar alarma.

“Imploré a Dios que alejara a mis hijos y esposo en esos momentos. No quería que llegaran a casa, y Él me hizo el milagro.

“El atraco tardó unos 15 minutos. En ese tiempo buscaron en toda la casa lo que les podría generar dinero fácil sin comprometerles.

Cuando escuché que se fueron, como pude me solté y corrí a pedir ayuda a la Policía.

“Supe que ese mismo día habían asaltado a otras familias de colonias cercanas, unas 15, mediante mentiras.

En uno de los casos maltrataron a niños y mujeres que permanecían dentro de las casas.

“Ahora sólo nos queda pedir a las mujeres atropelladas que nos unamos en una campaña para exigir al Gobierno que cumpla brindando la seguridad”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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