Antolín Escobar
El
Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
|
El luto. Los ataúdes fueron llevados al cementerio y una multitud acompañó a dolientes. Foto
EDH
|
La solidaridad de los vecinos del cantón El Porvenir, de El Congo, fue grande ayer cuando fueron sepultadas las cuatro personas asesinadas a balazos la madrugada del lunes.
Centenares de ciudadanos acompañaron a los dolientes. Los ataúdes de las víctimas de la masacre eran llevados en cuatro vehículos de una funeraria de Santa Ana.
Les mataron en el interior de una cooperativa agrícola en un hecho confuso. Se presume que los delincuentes llegaron al sitio , inmovilizaron a los vigilantes Samuel Antonio Ramos y Julio César Rodríguez y los mataron a golpes.
En ese momento llegaron al sitio el periodista Douglas Hernández, de 25 años junto a Gil Mauricio Rojas, de 17. Iban a guardar un vehículo y fueron ultimados de igual forma que los delincuentes.
Los sujetos robaron del lugar varias armas de fuego, un pick up e implementos agrícolas.
Fue Ítalo González, padre del periodista quien encontró los cadáveres cuando buscaba a su hijo.
El dolor
|
Crimen. El hecho ocurrió en el cantón El Porvenir, El Congo. Foto EDH
|
El sepelio salió ayer de las cercanías de la cooperativa Los Pinos, sitio en que ocurrió la masacre, hacia el cementerio de El Congo.
Fue una marcha de cerca de tres horas en la que el llanto de muchos asistentes, se mezclaba con las voces de condena a lo ocurrido y el clamor para que las autoridades aclaren el hecho y capturen a los responsables.
Ayer, miembros de la PNC y Fiscalía aseguraron que hacen todos los esfuerzos posibles para identificar y detener a los asesinos, pero para ello pidieron el apoyo de los ciudadanos que tengan información sobre el hecho.
A la fecha no se ha encontrado el vehículo que robaron y el cuerpo de seguridad ha efectuado ya algunos allanamientos sin mayores resultados.
“Había sido una zona tranquila hasta que pasó esto”, indicó un vecino.
 |