Agencias/EFE
El Diario de Hoy
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| El Gobierno ha llamado a los salvadoreños
en el EE.UU. a completar el proceso de afiliación par el TPS.
Foto EDH |
El presidente salvadoreño, Elías Antonio Saca, advirtió
hoy a sus compatriotas en Estados Unidos de que corren peligro de ser
deportados si no renuevan su Estatus de Protección Temporal (TPS)
antes de que se venza el plazo.
Saca emitió la advertencia en Miami, donde reforzó la campaña
emprendida por su gobierno para impulsar la reinscripción de los
235.000 salvadoreños beneficiados a nivel nacional por el TPS desde
el 2001, y cuyo plazo culmina el próximo 1 de septiembre.
Sería realmente lamentable perder su condición de
legalidad, su permiso de trabajo y las consecuencias de una posible deportación,
dijo el mandatario en una conferencia de prensa.
Un total de 175.000 salvadoreños presentaron sus solicitudes hasta
el pasado viernes y aún quedan 60.000 por renovar el documento.
En el estado de Florida residen unos 9.000 salvadoreños con TPS,
mientras que la gran mayoría de los beneficiados viven en California
con más de 60.000, seguido por Maryland, Virginia y Texas, según
datos suministrados por René León, embajador de El Salvador
en Washington.
Aproximadamente 8.000 salvadoreños por día presentan
sus solicitudes, mientras que los fines de semana se incrementa a 20.000.
La tasa de aprobación es altísima, del 97 por ciento,
puntualizó el gobernante.
Saca previno a sus compatriotas que, además de perder su estatus
legal al no renovar el TPS, tampoco podrían aprovechar las ventajas
que brindarían la posibilidad de una reforma integral de inmigración
en el futuro.
EEUU concede el TPS a países afectados por desastres naturales
o conflictos armados y permite la estadía legal de los inmigrantes.
El Salvador se benefició de este programa tras ser impactado por
dos terremotos hace cinco años.
El presidente recordó que la campaña informativa para instar
a los salvadoreños a beneficiarse nuevamente de ese programa se
ha realizado en todo Estados Unidos, para que nadie quede sin reinscribirse.
El programa no sólo ha beneficiado a los salvadoreños en
este país, también a sus familiares en la nación
centroamericana al ser receptores de remesas, resaltó Lincoln Díaz-Balart,
congresista republicano por Florida.
Las remesas enviadas por más de dos millones de salvadoreños
en EEUU superan los 3.000 millones de dólares anuales, lo que representa
el 16 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), dijo, por su parte,
el presidente salvadoreño.
El secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, ha pedido al Congreso
estadounidense modificar la ley puesta en vigor a raíz de la guerra
civil salvadoreña que finalizó en enero de 1992.
La solicitud de Chertoff se ha formulado con el objetivo de que el Departamento
de Seguridad pueda expulsar con rapidez a los salvadoreños que
han transgredido las leyes de inmigración.
Por ello el gobierno salvadoreño -agregó- está adelantando
acciones para pedir que se mantenga la llamada Ley Orantes que le permite
a los salvadoreños comparecer ante un juez de Inmigración
para que este determine su deportación.

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