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| Rechazo. Miembros del PRD, partido de AMLO, dicen
que no permitirán a Calderón gobernar. Foto
EDH / AP |
El
Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
Andrés Manuel López Obrador, el ex candidato izquierdista,
ha apuntado la posibilidad de que a partir del próximo 17 de septiembre
México tenga dos presidentes.
Impugnados por él mismo los comicios del pasado 2 de julio, por
un lado estaría el presiente electo proclamado por el Tribunal
Electoral del Poder Judicial, que todo apunta que será Felipe Calderón,
el candidato conservador. Por otro lado estaría el propio Obrador,
autoerigido con el respaldo de sus seguidores.
Si no fuera por la solidez de sus instituciones y por la responsabilidad
de la mayoría de la clase política mexicana, cualquier observador
extranjero podría pensar que México se encamina hacia una
guerra civil.
Al menos eso es lo que busca el ex candidato izquierdista, que ha adelantado
que, sea cual sea la decisión del Tribunal, no reconocerá
la proclamación de Calderón como presidente electo.
Junto a su estrategia de presionar al Tribunal con un plantón que
mantiene estrangulado el tráfico rodado de la capital mexicana
desde el mes pasado, con campamentos sobre el asfalto de las principales
avenidas, Obrador ha convocado a sus fieles para celebrar, el 16 de septiembre,
una Convención Democrática Nacional, en el Zócalo
o Plaza Mayor de la Ciudad de México, que mantiene tomada.
En sus declaraciones al periódico francés Le Monde, Obrador
ha revelado su próxima estrategia: no sólo no reconocerá
cualquier resolución del Tribunal que le sea adversa, sino que
pedirá a sus fieles que lo erijan a él presidente allí
mismo, en la Plaza Mayor, pretendiendo con ello dinamitar los cimientos
democráticos de México y haciendo retroceder al país
al siglo XIX.
Reacción
El portavoz del Presidente Vicente Fox, Rubén Aguilar, dijo ayer
que la eventual “proclamación” presidencial de dirigente
de izquierda sería un acto “fantasioso y folclórico”.
Fox aludió ayer a López Obrador, aunque sin mencionarlo,
al asegurar que “el respeto a la ley e instituciones es la base
para la convivencia” y que “desconocer la autoridad de un
tribunal es ignorar el mandato ciudadano de vivir en un Estado de derecho”.
Fox, confirmó ayer que el 15 y el 16 de septiembre encabezará
los festejos y el desfile militar por la independencia en la plaza capitalina
del Zócalo, ocupada por cientos de izquierdistas que denuncian
un supuesto fraude electoral.
“Lo acorralaremos”
En días recientes, miembros del partido de López Obrador
(PRD) subieron el tono al discurso, aseguraron que si Calderón
era declarado Presidente, no gobernaría porque quedaría
acorralado por la oposición.
Calderón “va a ser un gerente que no va a poder operar fuera
de su oficina, porque va a tener el constante repudio, presión,
rechazo de sectores muy importantes de la población”, dijo
Gerardo Fernández, portavoz del PRD.
Además, habló de las protestas previstas para el 1 de septiembre,
el día en que el presidente Fox dará su último informe
de la gestión de gobierno, frente a la Cámara de Diputados.
Según el vocero del PRD, las protestas no sólo se harán
fuera de la Cámara de Diputados sino dentro del recinto, a través
de sus legisladores que “van a hacer valer la voz, el reclamo”
del partido.
Advirtió que “no va a ser ni con mucho un día de campo
para el Presidente de la República”.
Ratificó que los campamentos instalados en las principales calles
del D.F . y en el Zócalo, no serán retirados.

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