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El papá del Barça

El Sevilla paró al campeón europeo y le derrotó con un incontestable 3-0 para arrebatarle la Supercopa Europea y bajarlo de las nubes.


Publicada 26 de agosto 2006, El Diario de Hoy

Cara. Los jugadores azulgrana lucen desconsolados durante la premiación. Foto EFE

El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com

El Sevilla, con un 0-3 incontestable, le bajó los humos al Barcelona, intratable este verano, y le dejó sin su sueño de sumar los siete títulos a los que aspiraba esta temporada.

El segundo de esos trofeos, la Supercopa de Europa, fue para los sevillistas, que mostraron el camino a los futuros rivales del equipo que monopolizó los éxitos de la pasada campaña para no salir rendidos al campo.

La primera de esas claves fue imponer una fuerte presión para no dejar pensar a las estrellas azulgrana y salir disparado hacia la portería de Valdés, tal y como lo intentaron en Mónaco Dani Alves y Escudé en el primer y tercer minuto de juego.

El Sevilla había advertido en dos ocasiones y, a la tercera, Renato no perdonó al rematar a puerta vacía un despeje de Valdés a tiro previo de Luis Fabiano, que había encarado en solitario al guardameta barcelonista.

Letal

Cruz. Los del Sevilla no cabían de la alegría con la Copa en sus manos. Foto EFE

La fuerte presión que impuso el equipo de Juande Ramos en el centro del campo, donde acumuló a la mayoría de sus jugadores, se demostró no sólo acertada sino eficaz y rápida en su aplicación con el tanto del brasileño.

Los sevillistas asfixiaron la construcción del Barça y dejaron huérfano de balón al temido tridente azulgrana formado por Messi, Ronaldinho y Eto’o.

Además, el gol sirvió para que, apenas iniciado el partido, el campeón de la Copa de la UEFA tuviese argumentos para depositar toda su confianza en la táctica del contragolpe.

Los azulgrana se hicieron con el control del balón ante un Sevilla que retrocedió muchos metros para hacer bueno el 0-1.

Messi entró también en la rotación de posiciones en la delantera, pero tampoco encontraba huecos.

Ronaldinho lo intentó a la media hora de partido con uno de sus regates de fantasía con posterior servicio al interior del área a Eto’o, pero el camerunés cayó una vez más víctima de la concentración de los centrales.

Lo del Sevilla era otra cosa, era apretar atrás y buscar a Luis Fabiano entre líneas o, en su defecto, la cabeza de Kanouté, apuesta esta última que también se demostró acertada con un segundo tanto para el conjunto de Juande Ramos en el último minuto de la primera mitad.

El delantero de Mali aprovechó una mala salida de Valdés para golpear de espaldas y superar por alto al guardameta catalán.

La segunda parte comenzó con una nueva muestra de la fragilidad exhibido durante buena parte del encuentro por la defensa del Barça.

El partido estaba para que a los azulgrana les pudiera caer el tercer gol en cualquier momento.

Y así fue. En el último minuto el Sevilla firmó el definitivo 0-3 con un penalti transformado por Maresca que acababa, por lo pronto, con la supremacía barcelonista en el inicio de campaña y en puertas de la primera jornada de Liga que, a partir de ahora, deja de ser monocolor.

Están Sobrados
Frank Rijkaard, técnico del Barça, advirtió ayer a su equipo sobre el peligro de caer en cierta relajación tras los éxitos cosechados hasta ahora, aunque negó que esa actitud sea ya una realidad pese a la derrota de 3-0. Prefirió hablar de que faltó “cierta chispa”, aunque dejó claro que la posesión de balón fue de sus jugadores.
Ya tenía tiempos
El Barcelona no caía derrotado por un resultado tan abultado desde hace 19 meses, concretamente desde el 9 de enero de 2005. En aquella ocasión, en la jornada 18 de la Liga 2004-05, el Barcelona cayó derrotado por el Villarreal en El Madrigal con dos goles de Diego Forlán y uno de Gonzalo Rodríguez.

Juande Ramos se deshace en halagos

Juande Ramos, técnico del Sevilla, destacó “los muchos méritos” de su equipo para lograr el título en la Supercopa de Europa.

La tapa. Kanoute es felicitado tras el segundo gol del Sevilla. Foto EFE

“La gente ha salido muy enchufada. Hemos preparado muy bien el partido y todo salió a pedir de boca”, indicó.

Preguntado sobre si el triunfo fue más por méritos del Sevilla que por errores del Barça, el preparador manchego matizó que “está claro que han sido más los méritos del Sevila, sobre todo por lo visto en los últimos partidos a un Barcelona muy fuerte y en gran forma”.

Del triunfo dijo que dará al Sevilla “confianza para la liga”, ya que supondrá “una motivación máxima” aunque advirtió que “habrá que esperar a ver como arranca la liga”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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