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| Desorden. Los camiones de Mides depositaron cientos
de llantas en la Alameda Juan Pablo II. Esto, además de la
basura a lo largo de la calle, causó malestar entre los comerciantes
y residentes cercanos a la alcaldía. Foto
EDH |
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Recolectar la basura no es un hecho tan simple en San Salvador.
Se ha convertido, en los últimos meses, en una bandera que se pelea
la alcaldía capitalina, un grupo de trabajadores de la comuna y,
de reciente entrada, la empresa que maneja los desechos sólidos
(Mides).
El pleito por hacer quedar mal al adversario ha llegado a tal punto que
ayer, un tramo de la Juan Pablo II, se convirtió en botadero al
aire libre.
Varias toneladas de basura y llantas fueron a parar a la calle, generándose
un gigantesco embotellamiento y donde los desechos fueron el “argumento”
para limar las diferencias que mantiene la municipalidad con parte de
sus empleados y con la empresa Mides.
El plan de batalla estaba anunciado. Los sindicalistas de Astram (Asociación
Salvadoreña de Trabajadores municipales) prometieron que se irían
ellos a recolectar desechos.
Mides dijo que recolectaría llantas, dizque para prevenir el dengue.
Y la alcaldía sostuvo que no iba a pagar la disposición
final de los desechos que se recolectaran.
Lo que no se sabía es que la basura no la iban a ir a tirar al
relleno sanitario. Así, desde las 10:30 de la mañana, camiones
de la empresa del relleno sanitario depositaron varias toneladas de basura
y llantas frente a la comuna capitalina.
Las unidades recolectoras llegaron acompañadas por el general Orlando
Zepeda, presidente de Mides, quien se desligó de estar orquestando
la campaña junto al sindicato.
“No sabíamos que ellos (Astram) tenían este acuerdo
también hoy (ayer), pero están haciendo un esfuerzo para
ayudar”, dijo Zepeda, quien calificó de positiva la acción
del sindicato.
Rolando Castro, secretario de conflictos de Astram, argumentó que
sus actos y el de sus compañeros se debió ante la incapacidad
de recolección de la comuna capitalina.
De esta manera anunció una nueva batalla en contra la administración
de la farabundista Violeta Menjívar.
“Esto es un nuevo plan de lucha ante la represión en contra
de los trabajadores municipales”, manifestó el sindicalista.
Mientras cada uno de los involucrados daba declaraciones, los promontorios
de desperdicios permanecieron durante más de cinco horas en la
vía pública.
La medida afectó a los residentes y comerciantes de la zona, debido
a la pestilencia y porque no fue posible que vendieran sus productos porque
la calle permaneció cerrada y no habían transeúntes.
Sin embargo, las consecuencias fueron más allá. En los alrededores
se formaron severos congestionamientos, que provocaron molestias entre
los conductores.
Mientras las unidades de Mides depositaban a su antojo la basura recolectada
durante la mañana, la alcaldesa farabundista Menjívar cantaba
dentro de la comuna la ranchera “Mujeres divinas”, como parte
de la celebración de su natalicio.
La edil evadió por todos los medios dar declaraciones. Rolando
Mata, gerente general y los concejales Ricardo Navarro y Jorge Meléndez
respondieron a los cuestionamientos de los periodistas.
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| Pestilencia. Los desechos los tiraron en plena
calle. Fueron retirados por la tarde. Foto EDH |
“La basura la estamos recogiendo todos los días, la campaña
que se tienen contra la administración de la alcaldesa, es porque
es del FMLN”, manifestó Mata.
Los funcionarios de la municipalidad responsabilizaron al partido ARENA
de hacerse valer de la recolección de la basura, para desprestigiar
a la municipalidad.
“Mides ha sido instruido por el Coena (Consejo Ejecutivo Nacional)
para desgastar políticamente a la alcaldesa de San Salvador”,
dijo Ricardo Navarro.
La curiosidad de los concejales pudo más, ya que salieron hasta
la calle para observar la contaminación.
De manera sorpresiva, los concejales, mediante Marina Aválos, extendieron
un comunicado condenando los hechos.
Indicaron que procederían a tomar medidas administrativas y legales,
pero sin mencionarlas.
Pasadas las 3:30 de la tarde, el líder sindicalista ordenó
a sus compañeros recoger la basura que habían tirado y depositarla
en el relleno sanitario.
La Juan Pablo II fue liberada a las 4:00 de la tarde, pero la pestilencia
y el mal aspecto permanecieron.
Población sufrió consecuencias
La iniciativa de realizar una jornada de limpieza por parte de la Asociación
Salvadoreña de Trabajadores Municipales (Astram) y la empresa Manejo
Integral de Desechos Sólidos (Mides) impactó a personas
ajenas a la disputa de la recolección de desechos.
Durante siete horas, la Alameda Juan Pablo II fue obstruida por los sindicalistas,
quienes ocasionaron un caos de vehículos en la zona.
Unidades del transporte colectivo y carros particulares buscaban a toda
costa salir del congestionamiento que se originó en las vías
aledañas a la alcaldía capitalina.
“Está bien que protesten, pero no deben de cerrar el paso;
todas las calles están topadas y no hay salida”, manifestó
desesperado un conductor de la Ruta 7.
Sin control
La desesperación de los motoristas se hacía ver en la insistencia
del toque de sus bocinas, que causaba malestar entre los transeúntes.
La ausencia de los agentes de tránsito para ayudar a agilizar el
tráfico contribuyó a que la Juan Pablo II se convirtiera
durante varias horas en la calle más odiada.
Ante la decisión de los sindicalistas de levantar los promontorios
de desperdicios que tiraron en la calle, a eso de las 3:30 de la tarde,
la vía fue habilitada y volvió a su cotidiano tráfico
diario, al que ya están acostumbrados los automovilistas.

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