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| Memoria. Durante la semana de la cumbre de Toronto,
Canadá, se recolectaron notas para conmemorar a las víctimas
mortales del VIH/Sida, en los 25 años de la enfermedad.
Foto EDH |
El Diario de Hoy
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Agrandes rasgos, la conclusión a la que se llega luego de finalizada
la conferencia internacional de sida es un llamado al compromiso político,
en primer lugar, y al incremento de la inversión, en segundo.
Después de 25 años de descubierto el virus, los organismos
internacionales reclaman los dos aspectos mencionados.
Se esfuerzan en la búsqueda de una mayor cantidad de donaciones
procedentes de los países ricos y de las naciones en vías
de desarrollo con capacidad económica suficiente, como China e
India (uno de los mayores productores de antirretrovirales genéricos).
El Dr. Anders Nordstrom, director general interino de la OMS, habló
de la necesidad de contar con mecanismos de financiamiento innovadores
y de que los gobiernos nacionales hagan del VIH/Sida una prioridad de
financiamiento, comunicó AIDS 2006 en Internet.
Por otro lado, uno de los problemas radica en que el presupuesto global
en 2006 para el sida es de 8,900 millones de dólares. Esto es 6
millones menos de lo que se requiere para cubrir las necesidades, según
el periódico español El Mundo.
“Debemos mantener la presión sobre los líderes del
G8 haciéndole seguimiento a su compromiso de lograr acceso universal
a la prevención, atención y tratamiento para 2010”,
enfatizó el Dr. Pedro Cahn, quien asumió la presidencia
de la Sociedad Internacional de Sida.
Mal rumbo
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Otro aspecto es que las cifras de la epidemia indican que algo anda mal.
Según los datos divulgados en la conferencia, cada día mueren
8 mil personas por el virus y se registran 15 mil nuevas infecciones.
Sólo el 24% de los enfermos de países con ingresos medios
y bajos que necesitan tratamiento de forma urgente, o morirán dentro
de dos años, tienen acceso a las terapias.
Los niños tampoco están exentos. De hecho, la brecha en
tratamiento es mucho mayor para los menores de 15 años. Sólo
de 8 a 13% de los 800 mil niños que necesitan tratamiento contra
el VIH tienen acceso.
Por ello, se trató el tema de la importancia de acelerar la marcha
hacia la aplicación a gran escala de los programas de prevención.
Un dato desalentador radica en que menos de uno de cada cinco personas
de alto riesgo de infección tienen acceso a la prevención
eficaz, según mostró el comunicado.
Pero no todo son malas noticias. Después de la intensa semana,
se concluyó que la estrategia global contra la enfermedad está
bien definida.
Los organismos sanitarios han formado un bloque unido que coordina la
ayuda y actúa como una sola voz. Tampoco hay que menospreciar que
hay algunos signos de progreso en las regiones más afectadas.
A pesar de que la vacuna sigue ocupando un segundo plano, se están
llevando a cabo varias investigaciones que podrían cambiar el curso
del virus. La esperanza está puesta en los microbicidas, la circuncisión
y el tratamiento preventivo, que aunque están en fase experimental
podrían evitar en un futuro nuevas infecciones.
Pretenden eliminar la discriminación
n La discriminación sigue ocupando uno de los ejes centrales en
la lucha contra el VIH/Sida. A pesar de que hay algunos esfuerzos que
se hacen para combatir el estigma y toda forma de exclusión de
las personas que viven con el virus, la realidad es que sigue presente
en la mayoría de los rincones del mundo.
Por esta razón, las calles de Toronto se convirtieron en el punto
de reunión de los grupos más vulnerados en sus derechos
y que luchan por la eliminación de la discriminación.
“Las mujeres, sí, son víctimas, pero también
agentes de cambio”, dijo ante el micrófono Mary Robinson,
ex alta comisionada de Derechos Humanos de la ONU y patrocinadora de la
Coalición Internacional de Mujeres (ICW) que viven con el virus,
al participar como oradora en el mitin que reunió a cientos de
mujeres y niñas en las calles canadienses.
Desde la conferencia, Michaelle Jean, la gobernadora general de Canadá
nacida en Haití, se refirió al estigma: “el sida no
conoce fronteras ni tiene ningún respeto por nuestros prejuicios
o la forma en que nos excluimos y abandonamos los unos a los otros. No
es esa razón suficiente para poner esos prejuicios a descansar
y unirnos para luchar contra esta amenaza universal”, declaró
Jean.

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