Verónica Ferrufino
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Enfermo. René Peña confía en
recibir la ayuda necesaria. Foto EDH
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El
Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
René Peña, de 24 años, depende de la solidaridad
de los salvadoreños para vivir. Hace un mes le diagnosticaron insuficiencia
renal crónica, un padecimiento terminal que sólo puede revertirse
con un trasplante de riñón.
Desde 2001, el joven trabaja en un reconocida pastelería de la
Perla de Oriente, donde se encarga de decorar pasteles. El ganó
un trofeo en el Festival Gastronómico Internacional que se realiza
en San Salvador cada año.
No tiene familia consanguínea en la cual apoyarse, pero en contraparte
tiene una familia que, en los últimos años, lo ha acogido
como un hijo; además de un grupo de amigos que impulsan una campaña
para encontrar un donante de riñón cuyo tipo de sangre sea
ARH+, y poder así salvarle la vida a este joven.
La operación se realizaría en el Instituto del Seguro Social,
donde René es sometido a tratamiento de diálisis una vez
a la semana mientras se encuentra un donante compatible con él.
Les han llamado personas que piden hasta 35 mil dólares o un carro
para donar el órgano, explica César Escobar, de la asociación
Jóvenes Unidos por la Vida.
Ellos recaudan fondos para pagar la recuperación tanto de René
como del donante, pero enfatizan, no compran órganos.
Habrá una campaña para buscar los fondos
Divertirse y ayudar al necesitado. Eso podrán hacer quienes asistan
al concurso de danza moderna que se efectuará el uno de septiembre.
Es una actividad organizada por Jóvenes Unidos por la Vida, para
reunir fondos destinados a la recuperación del joven enfermo.
La actividad se desarrollará en el gimnasio del Instituto Católico
de Oriente y participaran no menos de 12 instituciones.
Premiarán a los ganadores con la contratación de una discomóvil
para su fiesta de graduación. Más importante será
ayudar a salvar la vida de René Peña.
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