elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

El derecho al pataleo
Elecciones en México

Desafortunadamente en México no existe el sistema de la segunda vuelta, como en muchos
países democráticos, ya que esa sería la mejor salida para resolver el problema electoral

Publicada 14 de agosto de 2006, El Diario de Hoy

Sidney Mazzini V.*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

En las elecciones presidenciales de Estados Unidos, entre George Bush, republicano, y Al Gore, demócrata, se ventiló un álgido problema de sucesión presidencial, especialmente en la Florida, donde no se discutía por el número de votos en globo, sino por cada Estado, como es el sistema electoral norteamericano, en donde no se gana por el número total de votos emitidos, sino por los electores de cada Estado, por lo que el problema se concentró en la Florida.

El resultado fue que el asunto se llevó hasta la Corte Suprema de Justicia, en que sin otro análisis se dilucidó de una sola vez, que sin saber quién era el ganador, pero sí señaló el nombre del perdedor que fue Al Gore, llegándose entonces a decir que --como solución salomónica-- probablemente jamás sabremos exactamente quién ganó las elecciones, pero sí sabemos con certeza quién las perdió.

Esto es simplemente un ejemplo, de cómo se ventilan las elecciones en crisis serias bajo el sistema norteamericano, con gran filosofía, en que después de tanto jaleo, el candidato demócrata Al Gore reconoció el triunfo a Bush y ya todo se tranquilizó, debido al espíritu sajón o inglés, donde se respeta un resultado por un Tribunal electoral o de Justicia, en el sentido de que deben estar por encima los intereses de una nación, que no son intereses propios de un solo partido.

En nuestro modo de ser o hacer o actuar en política latino-americana dejamos mucho qué desear y México no se queda atrás. Así, por ejemplo, al IFE (Instituto Federal Electo-ral) le falta credibilidad como en casi todos los organismos electorales de nuestra América Lati-na.

Se ha dicho que si todos los mexicanos y los partidos creyeran ciegamente en las autoridades electorales, no andarían en esas broncas, como está ocurriendo en la propia capital de México, por el cierre de calles en las principales arterias de esa gran ciudad de 20 millones de habitantes, cosa que aquí sucede con mucha frecuencia, todo por las accciones desestabilizadoras del marxismo internacional.

También se ha dicho que el ex-candidato Andrés Manuel López Obrador, aún no ha podido demostrar convincentemente que hubo un fraude, ni tampoco cómo miles de mexicanos pudieron hacer trampa el día de las elecciones, con tanta supervisión nacional o internacional. Esto es por lo que bien dicen los partidarios del PAN, Partido del ganador Felipe Calderón.

Por el contrario, al inmaduro ex-candidato de la izquierda López Obrador, no le queda más que el sagrado recurso al “derecho del pataleo”... o como bien decimos son “puras patadas de ahogado”.

Desafortunadamente en Mé-xico no existe el sistema de la segunda vuelta, como en muchos países democráticos, ya que esa sería la mejor salida para resolver el problema electoral; que con la apretada votación que tuvieron el PAN y el PRD, si fueran a una segunda vuelta de votación definitiva, quedaría resuelto ese impasse.

Tengamos muy presente la experiencia chilena de 1970, en las elecciones presidenciales, donde hubo tres candidatos: de izquierda, centro y derecha, en que al final el candidato de la izquierda Salvador Allende, ganó con un mínimo margen al de la derecha Jorge Alessandri Rodrí-guez, con un bajo porcentaje del centro, el demócrata-cristiano Rodomiro Tomic.

El pleito se llevó al Congreso de Chile, reconociendo el triunfo a Allende, con apoyo de los pescados. En ese entonces, no había segundo vuelta, como ahora en su legislación, que si hubiera habido ese sistema, no habría ocurrido la insurrección armada, para salvar a esa noble y democrática nación chilena.

Es el ejemplo que los mexicanos deberían tener presente.

*Dr. en Derecho.

 

elsalvador.com WWW