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| Casa. Asadi desarrollará actividades preventivas.
Foto EDH |
Mirella Cáceres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Marta de Ávalos y Blanca de Herrera tienen mucho en común.
De 77 años cada una, desde hace 18 luchan contra la diabetes sin
desfallecer. Ambas definen su enfermedad como “una compañera
con la cual se aprende a convivir”.
Las dos estaban juntas ayer para compartir algo más: la alegría
de presenciar la inauguración de la sede de la Asociación
Salvadoreña de Diabéticos (Asadi). Denominada la Casa de
los Diabéticos de El Salvador, el edificio da vida a un sueño
hecho realidad después de una espera de 16 años.
Situado en la Alameda Roosevelt de SanSalvador, la cada fue donada por
las familias Mathies y Cohen. Aunque no se reveló el valor del
inmueble, en la restauración, los benefactores invirtieron unos
$200 mil.
La casa cuenta con cinco salones para impartir charlas preventivas. El
doctor Roberto W. Cerritos, presidente de Asadi, dijo que contar con un
local propio les obliga a intensificar su labor educativa. “Las
puertas de esta casa están abiertas para todos los que quieran
informarse sobre la diabetes”, expresó el especialista a
modo de invitación.
En los planes de la asociación está la creación de
una red nacional lo que permitiría contar con un representante
de Asadi en los lugares más recónditos del país.
Roberto Mathies, uno de los benefactores, afirmó que pretenden
impulsar comités de recaudación en todo el territorio y
respaldar el proyecto enfocado en la prevención.
Se calcula que entre 600 y 800 mil personas en el país padecen
este problema en la sangre.

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