 |
| Versión. “Birdcage”
(La jaula de las locas) generó éxito y controversia. |
Hollywood
Estados Unidos
Corresponsal I Fabián W. Waintal
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
“Con una botella de agua mineral Fiji en la mano, Robin Williams
llega a la habitación 1524 del Hotel Four Seasons en Beverly Hills,
vistiendo su primera broma del día: una camisa negra con el dibujo
de un mono y la inscripción “Animal Humano Híbrido”.
Cambia de voz constantemente y no es fácil trasladar todos sus
chistes, pero sorprende la forma en que combina el humor y la seriedad
de sus respuestas.
¿Cuál es el concepto más equivocado que
tiene la gente sobre usted?
La gente piensa que vivo como un loco salvaje colgado de las paredes.
Sería divertido ver algo así, pero no vivo a los saltos.
En general hablo normalmente aunque a veces puedo gritar y hacer locuras,
pero la mayor parte del tiempo soy yo. Existe ese concepto equivocado
que soy un loco y me piden que salte constantemente.
¿Todavía se le acercan imitando el sonido “nanu-nanu”
del personaje “Mork y Mindy”?
Lo van a seguir haciendo hasta el día que me muera. Voy a estar
en mi lecho de muerte, agonizando y alguien va a saludarme con un “Nanu-Nanu”.
Y con la poca voz que me quede lo insultaré hasta morir.
¿Le gusta o le molesta?
No me molesta. (El personaje de Mork) me compró un rancho. Soy
feliz. Aquel personaje pagó bastante, aunque mucho desapareció
por la nariz (aspira imitando el consumo de cocaína)
 |
| Estreno. “Night listener”
se estrenó recientemente en Estados Unidos. |
Aunque algunos creen que nació en Escocia, por una broma que le
había hecho a un periodista, Robin McLaurin Williams nació
el 21 de julio de 1951 en Chicago (si no bromeó también
con nosotros). Hijo único “sin hermanos, ni hermanas”,
aclara. “Mi madre estaba siempre ocupada y papá viajaba todo
el tiempo”.
De chico ni siquiera tenía amigos y así fue como empezó
a inventar diferentes voces, “para jugar con alguien diferente”.
El último año de la escuela secundaria, lo cursó
al norte de San Francisco en Redwood High School y sus propios compañeros
lo votaron como el estudiante con menos posibilidades de éxito.
Tal vez aquel “premio” haya sido el mejor desafío.
Probó estudiando actuación junto a Christopher Reeve en
la prestigiosa Julliard, pero el profesor John Houseman volvió
a desafiarlo, diciéndole que perdía el tiempo, que debía
seguir por las suyas, haciendo comedia.
 |
| Extraterrestre. A mediadosde los
años 70interpretó a Mork. |
En junio del ’78, Robin Williams siguió aquel consejo del
profesor Houseman, dedicándose a la comedia en diferentes night
clubs. Así fue cómo un productor lo descubrió y lo
contrató para acompañar a Ron Howard en un capítulo
de “Happy Days”, con el mismo personaje de un divertido extraterrestre
llamado Mork, que terminó haciendo famoso en la serie de TV “Mork
y Mindy”.
Improvisando constantemente, los guiones solían marcar espacios
determinados donde le permitían darse el lujo de decir lo que quería.
Fueron tiempos de gloria mezclados con el vicio de las drogas.
“La vida entre la cocaína y el alcohol sin parar, eran parte
de la fama” se lamenta él. Pero las drogas también
influenciaron para peor, cuando se canceló ‘Mork & Mindy’.
Y después de varias peleas y reconciliaciones, también se
divorció de su esposa, en 1988, cuando su primer hijo Zachary apenas
tenía 5 años. Curiosamente, ese mismo año, recuperó
la fama cuando lo nominaron al Oscar por la inolvidable Good Morning Vietnam.
En abril de 1989 volvió a casarse, con su actual esposa Marsha
Garces, la madre de sus otros dos hijos Cody (14) y Zelda (17).
Era la época del éxito en cine como Peter Pan, de Hook (1991),
Mrs. Doubtfire (1993) y Birdcage (1996), mientras seguía llamando
la atención del Oscar, con películas más serias como
Dead Poets Society (1989) y The Fisher King (1992) antes de ganar el Oscar
por Good Hill Hunting (1997).
Entre risas, él comenta que su carrera no es la misma desde Bicentennial
Man (con un presupuesto de 100 millones de dólares, Disney sólo
alcanzó a recuperar la mitad de la inversión). Sin embargo,
no para de trabajar. Ya no cobrará los 20 millones de dólares
que ganó en aquella película, pero supera ampliamente esa
cifra al estrenar nada menos que seis películas en un mismo año.
En su próxima cinta The Night Listener interpreta a un conductor
(homosexual) de un programa radial y un suspenso que comienza al tratar
de averiguar la verdadera identidad del admirador que lo llama por teléfono.
En otra cinta Man of the Year también personifica un conductor,
pero de un programa de televisión que se postula a Presidente,
sin esperanzas de ganar. Otro drama como August Rush lo expondrá
con el rol secundario de un misterioso extraño que se cruza en
la vida de unos músicos de Nueva York. Antes de fin de año,
en noviembre, vuelve detrás de la voz de uno de los personajes
del dibujo animado Happy Feet de Warner Bros, sobre un imperio de pingüinos,
terminando el año, en plena época del Oscar, como Teodoro
Roosevelt en Night at the Museum.
¿En lo personal usted tuvo alguna experiencia extraña
con sus admiradores, como muestra la película?
No tal cual, pero he conocido gente muy extraña. He vivido varios
incidentes como la escena del sótano (donde Toni Collette se quita
el sweater tratando de seducirlo), donde una mujer se me ha acercado preguntándome
si me acuerdo de ella, asegurando que nos habíamos conocido en
Oklahoma. “A lo mejor cuando yo estaba tomando”, le contesto.
Pero ella insistía que la había contratado, que la había
volado afuera del país, que trabajó para mí durante
seis meses. En ese momento me di cuenta que estaba loca.
¿Sus hijos son los admiradores número uno?
No, no. Creo que son los quintos (riéndose). Les gusta algo, hay
otras cosas que no, pero me apoyan mucho. Me dicen la verdad y me gusta.
¿Usted puede sentarse a ver viejas películas con
objetividad?
A veces puedo verlas justificando “era tan joven” y otras
veces veo algo que me parece bueno. Pero nunca me senté a tratar
de ver mis viejas películas. Para mí, lo bueno es haberme
divertido mientras las hacía. Lo más divertido es filmarlas.
¿Piensa filmar la segunda versión de Mrs. Doubtfire,
como dijo alguna vez?
La haré si la hacen. Es gracioso pero no logran atar los cabos.
Es difícil filmar una película donde al final ya se sabe
quién soy, desde el principio. ¿Cómo vas a engañarlos
de nuevo?
¿Es cierto que en la vida real, hay gente gay que piensa
que usted es homosexual, aunque no lo sea?
Muchos lo creen. Tenemos un chef que trabaja para nosotros y él
es gay. Una vez se había ido a una semana de ski gay y alguien
se le acercó diciéndole “Robin Williams es gay”.
Le dijo que trabajaba conmigo, que sabía que no era, pero la otra
persona insistió “Yo sé que es gay”. El chef
debe haberle contestado “Conmigo no hizo nada” (riéndose)...
Se crean la idea por algún personaje que hice o por el solo hecho
de haber crecido en San Francisco, uno tiene que ser gay. Pero está
bien. Si piensan así, no me da miedo.

|