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Transparencia
Información y propaganda

Una de las características de la prensa libre es la transparencia con que se manejan los grandes temas de un país, incluso la enfermedad de sus dirigentes.

Publicada 13 de agosto de 2006, El Diario de Hoy

Ricardo Chacón*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

He recibido varios correos electrónicos en torno a la nota que publiqué la semana pasada en este espacio sobre la información en el régimen cubano; como en todo, hay unos que comparten mis comentarios, otros que los critican, e incluso alguno me llama “reaccionario pro capitalista”.

Uno de los comentarios que me llamó la atención era: “Mejor escriba y critique la prensa salvadoreña, que a diferencia de la cubana que responde al pueblo, aquí solamente sirve a los intereses de los poderosos”.

He retomado el tema a partir de este comentario, porque muestra claramente la distorsión ideologizada que existe en ciertos grupos, que me parece cada vez son menos, sobre el papel de la prensa y de los medios de comunicación en general. Esta concepción, además de estar alejada de lo que es una sociedad moderna, va en contra de todos los principios de libertad y el libre juego de las ideas.

De entrada, y esta es la diferencia básica entre la prensa del régimen castrista y la del resto de países de América Latina, es lo estatal, y más de fondo, la concepción de una prensa libre informativa en contraste con la propagandista.

En Cuba se trata de medios que son regidos, dirigidos, financiados y responden a la política directa no solo del Estado socialista, sino de la dictadura castrista.

En nuestro medio, se trata de empresas que se rigen bajo los principios de la libre empresa y en cuanto tal se mueve en las leyes del mercado, pero además, y esto es clave y fundamental, son empresas que tienen una dimensión social, que forman parte del tinglado social, son instituciones culturales.

Dicho de otra manera, y esto es de fondo, la concepción de medios es diferente; con todas las imperfecciones, se trata de medios que van más allá de la concepción propagandística que se tiene en el régimen castrista.

Esta cuestión que pareciera fútil, es clave para entender los contenidos de la prensa cubana con la del resto de América Latina; basta citar un ejemplo, y esto tiene que ver con la enfermedad de Fidel Castro para darnos cuenta de esto.

Nuestro papel, y esto he tratado de hacer toda mi vida, ha sido informar y hacerlo de la mejor manera; no solo se trata de reportar los hechos sino de entenderlos y de ponerlos de manera clara para que los lectores, el público en general, no solo conozca sino que pueda irse formando un juicio sobre la realidad. En la prensa cubana la idea no es informar, es hacer propaganda no solo favoreciendo al régimen, sino atacando una y otra vez a los supuestos enemigos.

Lo sostengo una y otra vez; la prensa cubana, y en general los medios de la isla, no solo están incapacitados, mental y físicamente para reportar con cierta objetividad y amplitud la enfermedad de Fidel, sino de debatir sobre el futuro de la isla y las características de la transición con la muerte de Castro.

Basta ver la edición de ayer, del órgano oficial del comité central del partido comunista de Cuba, Gramma, para confirmar esta realidad; no solo está destinada a exaltar al viejo líder, sino que da “un parte” , en primera plana, de cómo está el enfermo.

La nota no tiene desperdicio. Va en portada y comienza así: “Un amigo cuenta que hace apenas unas horas, al visitar al Comandante, a fin de despachar brevemente ciertos asuntos, fue testigo de una buena noticia que entusiasmado resumió en una frase: El caguairán se levantó (árbol típico de la isla).

Y sigue la nota: “ Dice que pudo apreciar cómo el Jefe de la Revolución, tras recibir un poco de fisioterapia, daba pasos en la habitación y luego, sentado en un sillón, conversó animadamente. Como al árbol emblemático de la naturaleza cubana, enhiesto, con su madera fuerte, resistente e ideal para fabricar obras duraderas, nuestro amigo vio al Comandante, alentado y en pie, como quien anticipa nuevas victorias y en porte como el caguairán”.

Ciertamente, se trata de una nota de antología que muestra lo que es la prensa oficial cubana. Creo que no me merece mayor explicación ni comentario.

*Editor Jefe El Diario de Hoy

 

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