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| Consternada. Hilda Cecibel Guevara llora sobre el ataúd de su esposo, Donald Ramírez.Foto EDH |
Jessica Orellana
El Diario de Hoy
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Luego de una eucaristía en la capilla del Hospital Militar, oficiada por Monseñor Fabio Colindres, capellán del Ordinariato Militar, familiares, amigos y compañeros despidieron los restos del subsargento Donald Alberto Ramírez, muerto la semana pasada en Iraq. Le sepultaron en el cementerio de San Miguel.
A las 10:30 de la mañana todo estaba preparado para los actos protocolarios, donde Monseñor Colindres elogió la labor realizada por el militar y enfermero, tras sus 18 años en el Ejército.
Pereció en una emboscada
El enfermero Donald Alberto Ramírez García murió el 27 de julio
- El miembro del sexto contingente del Batallón Cuscatlán iba en un convoy en horas de la mañana hacia la ciudad iraquí de Diwaniyah, cuando sufrieron una emboscada.
-Días atrás también pereció de igual manera el sargento José Miguel Perdomo, originario de San Rafael Oriente, siempre en suelo migueleño.
-Los restos de Ramírez arribaron en un avión de los Estados Unidos a la base aérea de Ilopango, al mediodía del pasado martes.
- Es el cuarto militar que muere durante su misión en Iraq. |
Como héroe
Tras un minuto de silencio y disparos de salva, el coronel Calixto Cuéllar Mendoza, comandante del Batallón de Sanidad Militar de la Fuerza Armada, se solidarizó con los allegados al militar.
“En su tiempo de servicio en la Fuerza Armada, el subsargento Ramírez trabajó como camillero de combate, enfermero clínico, instructor de enfermería, auxiliar de primeros auxilios y participó en cursos de instrucción para enfermeros de primera clase, impartido por el ejército d Estados Unidos”, destacó el jefe castrense.
Agregó que el sub sargento siempre destacó por su profesionalismo y hasta se graduó con honores.
“Por eso se ganó el respeto y cariño de quienes tuvimos la oportunidad de conocerlo”, reafirmó.
Posteriormente Gisela Caminos, hermana del héroe, agradeció por el apoyo brindado en estos momentos de pesadumbre.
“Sentimientos muy grandes me embargan esta mañana, porque mi hermano se ha convertido en un héroe nacional, que murió haciendo lo que les gustaba”, dijo.
Agregó “estoy segura que murió satisfecho y que hoy está en Cielo de donde nos estará ayudando”, recalcó.
Finalmente, inhumados los restos, el ministro de Defensa, general Otto Romero, entregó el Pabellón Nacional a la esposa del soldado, Hilda Cecibel Guevara. Esta rompió en llanto y desmayó.
Luego recibió un diploma de condecoración y una medalla, símbolo de los caídos en combate.
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