“Es inevitable también,
rememorar a nuestros próceres y mártires, José
Matías Delgado, Manuel José Arce, José Simeón
Cañas, los hermanos Aguilar y todos los hombres y mujeres,
que nos legaron esta Patria
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Lo encontré en la pared de un
sombrío salón. No era el dorado Linden de antaño,
con su péndulo radiestésico en eterno vaivén
y sus campanas de bronce, pronunciando el paso de las horas. |