Alejandra Dimas
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Cuando el pasado 29 de junio, el gobierno y los transportistas acordaron
el aumento al pasaje urbano e interurbano, no tocaron el cobro por nocturnidad,
si así se puede llamar a aquellas rutas de microbuses que prestan
el servicio a partir de las nueve de la noche.
Sin la competencia directa de los buses, la circulación de microbuses,
aunque en menor cantidad, prosigue su curso, sobre todo hacia la zona
norte de San Salvador, hasta cerca de la medianoche.
El pago por el servicio, aunque el ministro de Obras Públicas,
David Gutiérrez, insista en que la tarifa es única, cambia.
En algunos casos queda a criterio del cobrador; en otros, el dólar
por viaje está tan arraigado que parece que hubiese sido aprobado
en la pasada negociación.
 |
| Espera. Digna Fonseca
atenta a que pase el pick up. Foto: EDH |
“El pasaje es único y no tienen motivos para pedir más”,
sentenció el funcionario. La realidad, sin embargo, es muy distinta.
Para ello, basta tomar un vehículo pasadas las nueve con dirección
a cualquier municipio. Cuanto más tarde sea, más dinero
piden.
Los $0,40 que cuesta el servicio por el día hacia el norte de la
capital, en concreto las colonias de Valle Verde y Popotlán, en
Apopa, se incrementan en 20 ó 25 centavos. “Pedimos hasta
$0,65”, asegura un cobrador de la 38C.
Esa cifra es más subjetiva en el recorrido de los microbuses de
la 11 hacia la Colonia 10 de Octubre, en San Marcos. “De día
cobramos 28 centavos, después de las 9:00 p.m. entre $0,38 y $0,50,
depende de la apreciación del cobrador y el motorista, y el riesgo
al que se exponen”, asegura Jorge Castaneda, encargado del control
de despacho de esa ruta.
Esa “apreciación” del conductor hace que a partir de
las 10 de la noche no haya vuelto de dólar. “Nos quitan el
billete”, comenta Ronald, un usuario de esa ruta y empleado de una
empresa del centro capitalino.
A esas horas, los cobradores no se andan con rodeos. “Una vez se
subió una señora sin que el cobrador le avisara cuánto
tenía que pagar. La mujer no tenía suficiente y la bajó
a medio camino”, indicó el usuario.
Problema viejo
El Diario de Hoy comprobó el pasado jueves cómo los usuarios
se resignan a pagar lo que los cobradores piden. Veinte minutos para las
10:00 p.m., los seis pasajeros que esperan el microbús de la ruta
11 hacia San Marcos tienen en la mano su billete. A esas horas, las monedas
sirven de poco.
La implementación de una tarifa nocturna, que ponga fin a las tarifas
arbitrarias que exigen los cobradores, no ha sido una prioridad en los
últimos años para las autoridades de Transporte. Hace dos
años, El Diario de Hoy denunció este tipo de excesos en
las mismas rutas que aparecen señaladas.
“Valdría la pena hablarlo”, sentencia Mauricio Chavarría,
viceministro de Transporte, cuando se le pregunta el porqué no
se regula este servicio que afecta a diario a miles de personas de las
zonas urbanas.
Catalino Miranda, presidente de la gremial de microbuses Fecoatrans, reconoce
ese tipo de abusos, pero asegura que es algo más del dueño
de la unidad y el motorista. “No sería responsabilidad del
gobierno ni de nosotros”, sentencia Miranda.
Si el interés de las autoridades por regular estos cobros es poco,
la vigilancia de que no se produzcan es nula. Y eso que los cobradores
de las unidades no se callan a la hora de gritar las tarifas que les vienen
en gana.
Todavía no eran las 9:20 de la noche, cuando el jueves, en las
inmediaciones del Parque San José, en todos los ramales de la 38,
que presta el servicio desde San Salvador hasta Apopa, se escucha: “a
$0.60, a $0.60 hasta Apopa”. La tarifa autorizada es $0.40.
“A las 9:30 p.m., algunos siguen cobrando eso, pero después
de esa hora, piden un dólar vaya donde uno vaya. Si es hasta el
punto, aprovechó el billete y si va para intermedios, mala suerte”,
explica un cobrador de la 45-AB de la Colonia El Tikal.
Si el VMT reduce el asunto a un problema de oferta y demanda a esas horas,
este empleado no se queda atrás: “la competencia es grande”.
El destino no importa: los vehículos de la 140 a San Martín,
al oriente de la capital; la 11 a San marcos, al sur; todas las 38 que
van a Apopa, al norte. Cada vez más se ve el cobro del dólar
como un precio unificado.
Los usuarios, conscientes de que la otra alternativa es un taxi, buscan
el asiento sin reparar en el precio. La música estridente de Residente
Calle 13 ameniza el viaje hacia el norte.
“A veces gano un dólar y lo pago en pasaje”
Lleva parte de la mercadería en una bolsa. Digna Esperanza Fonseca
vende cinchos sintéticos que ofrece a $2 y los deja a $1.50 si
le piden rebaja. La tarde del jueves, la venta estuvo mala.
Sólo le compraron un accesorio de $1.50; le pagó $0.50 al
vigilante del puesto que tiene en la calle. No almorzó y sólo
llevaba $1 que estaba segura de que se lo entregaría al cobrador
del microbús de la 38-A, la unidad que la lleva hasta su casa en
la comunidad Jerusalén, cerca del Distrito Italia, Apopa.
Al final tuvo suerte. Un pick up hizo meta en el Parque San José
y se subió. El motorista de la unidad gritaba: “A $0.40 el
camino”.
Digna volvió a su casa sólo con $0.60 y con la incertidumbre
de lo que ofrecería a sus seis hijos en el desayuno.
| “Valdría la pena hacer un análisis” |
| |
Apenas lleva unos meses en el cargo y ya le tocó
“negociar” un primer aumento aumento al pasaje del transporte
público. Mauricio Chavarría, viceministro de Transporte,
da a entender que el precio de la tarifa noctura está sujeto
a la decisión de los propietarios o los empleados de los microbuses.
Sin apenas controles por parte de Tránsito para vigilar este
tipo de cobros nocturnos, los cuales están al margen de la
ley, las sanciones tampoco llegan, entre otras cosas, como explica
Chavarría, “porque no hay denuncias”.
Entiendo que en la mesa de negociación donde se acordó
aumentar el pasaje, no se trató el punto del cobro por nocturnidad...
No, no se negoció porque nos plantearon que, en muchas ocasiones,
el pasaje, al que se le aplica cobro de nocturnidad, baja de precio.
Entonces no quisimos porque ahí es más cuestión
de oferta y demanda, y en la noche no es hora pico sino que es hora
baja pues...
No obstante, me he fijado ahí que en algunas zonas como el
Parque Infantil, las cercanías de las universidades es donde
hacen más (viajes por la noche) o los que van a la zona oriente
donde la nocturnidad es a “cora”.
¿Pero hay unos que cobran mucho más que esa
cantidad?
Sí, hay unos que cobran un poco más, pero la nocturnidad
no la abordamos, pero quizá valdría la pena hacer
un análisis junto a los señores empresarios.
¿Qué pasa cuando se encuentran a cobradores
que piden hasta un dólar por un viaje que de día cuesta
$0.28?
La verdad es que a veces prima la circunstancia; la alternativa
que se tiene a esa hora no es mucha. La gente está dispuesta
a pagar el menor costo, pero como le dio es un tema que no se abordó
y no se dio en la mesa aunque valdría la pena hablarlo.
¿No habrían sanciones?
No, mientras no denuncien.
|
| |
| “Saben que eso no está autorizado” |
| |
Catalino Miranda, presidente de Fecoatrans, la
principal gremial de microbuses del país, reconoce que estos
cobros se dan y los califica de “un trabajo extra” que
realizan motoristas y cobradores.
Se refiere, sobre todo, a socios de rutas como la 38 que comunica
las ciudades de Apopa y San Salvador, a quienes se les sale de las
manos el control sobre el servicio y las tarifas.
Miranda tiene claro que el precio adicional es un pago por un servicio,
que no está regulado, lleno de riesgos desde las 9:00 p.m.
¿Hasta que hora circulan las unidades de su ruta?
Legalmente hasta las 9:00 de la noche; después de eso ya
quedan sueltos y ya es opción del empresario, del cobrador,
del motorista el hacer un trabajo extra. No sería responsabilidad
ni del gobierno ni de nosotros.
¿Ese ingreso entonces sería para el conductor
y cobrador?
Sí, exactamente sería ingreso propio y lo hacen a
puro riesgo de que les pase algo en el camino.
Pasadas las 9:00 de la noche, ¿qué precio
cobran algunas unidades?
Después de esa hora cobran entre $0.50 y $1. Eso es lo que
ellos piden por un servicio especial nocturno. Hay una unidad en
una ruta que se queda hasta la medianoche esperando los últimos
pasajeros. La gente es consciente de que la tarifa no es la autorizada
por las autoridades sino que paga un extra.
De las rutas agremiadas a Fecoatrans, ¿cuántas
se quedan para brindar ese servicio?
No, ninguna. La última presta el servicio a las 9:00 de la
noche para Merliot, retorna y desde ese instante nosotros no compartimos
la idea de que salgan las unidades a altas horas de la noche para
correr riesgos.
Entonces, ¿de qué otras rutas si se quedan
hasta medianoche?
La mayoría de las que van para zonas como Apopa.
|
“Picacheros”, la alternativa más barata
Los camiones que por el día tienen autorizado el servicio de pasajeros
y carga desde San Salvador a la Colonia Popotlán, por la noche
cambian su recorrido y llegan a la Colonia San José Las Flores,
cerca de Tonacatepeque.
El precio es de $0.40; los microbuses de la 30-A, con el mismo recorrido,
cobran $0.60 o hasta un dólar.
La oferta de estos últimos termina después de la medianoche.
Para los últimos empleados de restaurantes, cervecerías
y trabajadores de obras de mitigación, estos camiones son su tabla
de salvación pues circulan hasta las 2:00 a.m.
“Nosotros tenemos autorizado el transporte de pasajeros no sólo
carga de bultos”, asegura Ernesto Hernández, motorista de
una unidad. Para evitar malos entendidos saca un permiso laminado, firmado
y sellado por el Viceministerio de Transporte, donde se lee la palabra
“pasajeros”.
| Más pasaje por la noche |
| |
| Los microbuses que van hacia el norte
exigen un pago extra, el cual no está fijado en la ley |
| |
| Ruta 38-A |
Hace el recorrido de San José
Las Flores, en Apopa, hasta el centro de la capital y viceversa.
|
| Ruta 38-B |
Comunica la Colonia San Andrés y San Salvador.
El cobro, en alguna ocasión, es un dólar.
|
| Ruta 38-C |
Recorre el camino desde Valle Verde al centro.
Exigen más del doble de lo establecido.
|
| Ruta 38-D |
Tiene el punto en Madre Tierra y las unidades
salen cerca de la alcaldía de San Salvador.
|
| Ruta 38-E |
Presta servicio de Valle del Sol hasta San Salvador.
Piden un dólar a partir de la 10:00 p.m.
|
| Ruta 38-F |
Llega a la colonia Los Ángeles y la capital.
Desde las 9:00 piden $0.60; hasta llegar a $1.00
|
| Ruta 45-AB |
Circula desde la colonia El Tikal en Apopa, metrocentro
y San Salvador.
|
| Ruta 41-A |
Recorre desde la Colonia San José en Soyapago
hasta la calle Rubén Darío en el centro.
|
| Ruta 140 |
Su recorrido es de San Martín hasta el
mercado Ex Cuartel en en el centro de San Salvador.
|

|