| Alejandro
A. Tagliavini*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Buenos Aires.- Para la Cumbre del Mercosur, el 20 y 21 de julio en Córdoba,
se juntaron Kirchner, Chávez, Lula, Duarte Frutos (Paraguay), Tabaré
Vázquez (Uruguay) y los presidentes de los países asociados
al Mercosur: Morales (Bolivia), Bachelet (Chi-le), Uribe (Colombia), Palacio
(Ecuador) y Toledo (Perú).
Al margen, surgieron cuestiones bilaterales que involucran a la Argentina:
El malestar de Chile por el aumento del precio del gas que importa de
este país y las derivaciones del conflicto con Uruguay por la instalación
de plantas de celulosa, supuestamente contaminantes, en la margen uruguaya
del río fronterizo.
No faltó la propuesta de aumentar los gastos estatales, total los
políticos no pagan, sino los ciudadanos. Además del parlamento
del Mercosur, que comenzará este año en Montevideo, y el
faraónico Gasoducto del Sur, se consolidó la creación
del Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur (Focem), para dar “créditos
al desarrollo”, sobre todo, de Uruguay y Paraguay, los socios menores,
disconformes con el bloque y que piden que se les permita la libertad
de poder hacer acuerdos bilaterales de libre comercio con países
ajenos al bloque.
Pero la figura estelar fue Fidel Castro, aun cuando no es miembro. Se
firmó un acuerdo de complementación económica Merco-sur-Cuba,
que amplía la cantidad de productos libres de aranceles a 2.700,
un cuarto del comercio total. “En los hechos… el 78% del PIB
de América latina (el Mercosur) pasará a tener una relación
preferencial con Cuba”, según indicó la cancillería
argentina.
Insólitamente, Castro, junto a Chávez y Evo, participó
en “La Cumbre de los Pueblos”, una contracumbre de moda cuando
Bush andaba por aquí, pero ahora ¿qué sentido tiene?
Dicen que ese gran defensor de los derechos humanos --Kirchner-- entregó
una carta a Castro sobre la médica Hilda Moli-na y su madre de
87 años con mala salud, a quienes no se deja salir de Cuba para
visitar a sus nietos argentinos, desde hace doce años. El gobierno
argentino hace dos años que está “intentando convencer”
a Fidel para que permita el viaje.
El otro amigo de Kirchner, Morales, es marxista pero no idiota. Después
de que la Iglesia Católica expresara su preocupación por
la imposición de un Estado laico, Evo negó todo. Pro-bablemente
leyó un estudio de Latinobarómetro indicando que la Iglesia
es para 75% de los latinoamericanos la institución más respetada,
por encima de políticos y demás. Entonces, dijo “soy
católico” pero... “también creo en la religión
originaria, en la madre tierra, la Pachamama” (?).
Pero luego, sus seguidores aprobaron un plan que enfatiza que la enseñanza
será “laica”, y los colegios católicos y de
otras confesiones no podrán seguir enseñando catequesis,
sino que tendrán que impartir una materia aconfesional, una “historia
de las religiones”, con énfasis en creencias precolombinas.
Sebastián Obermaier, un sacerdote muy apreciado por su labor con
los pobres, dijo que “Nos preocupa que en los ministerios…
mandan los venezolanos… Pero eso es definición del Presidente
y si él entrega su autoridad nacional a otro país, es su
problema”.
En cualquier caso, recordemos que Argentina exportó en 2005 a Cuba
92 millones de dólares e importó menos de 10 millones. Un
funcionario aseguró que “en general, el comercio es de una
sola vía” hacia el país caribeño y descartó
que se vayan a desgravar los habanos y el ron, artículos protegidos
con altos aranceles. Insólito. Así, dada la poquísima
importancia económica de Cuba, la única explicación
que tiene este estrellato de Fidel es la intención de contrarrestar
el bloqueo económico a Cuba, impulsado por EE.UU., como mensaje
sudamericano a la administración Bush.
Así son los amigos de EE.UU. Después de todo, de acuerdo
con los registros de la ONU, Kuwait y Qatar votan contra EE.UU. 67% de
las veces. Marruecos y los Emiratos Arabes Unidos 70%. Jordania y Túnez
71%. Arabia Saudita 73%. Yemen, Oman y Argelia 74%. Sudán y Pakistán
75%. Libia 76%. Egipto 79%. Líbano 80%. India 81%. Siria 84%. Mauritania
87%. Pero todos estos países juntos reciben más de 3.000
millones de dólares en ayuda oficial del gobierno de EE.UU. por
año.
*Analista político argentino. © www.aipenet.com

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