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| Cuscatleco. Santiago O. en una de las calles de Milán. Foto: EDH |
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Yensy Ortiz/Jenny Flores/Nallely Aguiluz
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Cuando no se puede llegar a Estados Unidos, cualquier destino que ofrezca mejores condiciones de vida es atractivo para los salvadoreños.
Pero las opciones no son muy variadas y quienes logran afianzar al menos $6,000 para pagar por un viaje ilegal hacia el norte, se arriesgan a completar una travesía arriesgada y en la que exponen la vida en todo momento.
Mientras más cómoda y menos arriesgada sea la oferta de viaje, más esperanza representa para el salvadoreño, que por lo general sólo busca las oportunidades que no encuentra en su país.
En medio de la necesidad surgen propuestas engañosas que ofrecen un “camino legal” para emigrar a Europa, un destino al que por hoy se puede llegar fácil, con pasaporte y por avión.
Italia es una de las opciones predilectas y los motivos son varios: no se necesita ni una visa, ni hablar inglés, ni un coyote, es un viaje seguro y el costo es menor comparado con otros destinos, el vuelo puede costar $1,200 ó $1,800, dependiendo de la temporada.
Datos de la Cancillería revelan que cerca de 30,000 mil salvadoreños residen en Italia, principalmente concentrados en Milán. La mayoría de esos compatriotas emigró en los años ochenta, como refugiados de guerra. Era la época en la que Italia, y países comoSuecia, Australia y Canadá abrieron sus puertas.
Pero tras la firma de los Acuerdos de Paz, esos programas llegaron a su fin y actualmente cada uno de esos países ha puesto reglas más estrictas para quienes desean o ansían emigrar.
Oferta tentadora
En medio de esa realidad, hay personas que con artimaña erigen ofertas tentadoras: durante un año ofrecen casa, alimentación, trabajo y en algunas ocasiones hasta vehículo, y si al “cliente” no le parece... puede regresarse tras los 12 meses.
Ese es el gancho usado por la Organización No Gubernamental Fundación Para la Paz Social (Fundapas), que de entrada no aparece legalizada en el Centro de Registro de Organizaciones sin fines de lucro del Ministerio de Gobernación y por lo tanto no puede operar en el país.
Con paquetes desde $3,500 esa fundación ofrece llevar a una persona bajo un programa fantasma del que ni siquiera la Embajada de Italia enElSalvador tiene conocimiento y en el que aseguran “sólo serán aceptadas 150 personas”.
El combo incluye boleto de avión, gastos de papelería, pago o “donación” para la ONG, albergue y trabajo como jardinero, mesero en hoteles o restaurantes o en fábricas de aquel país.
“Italia y Europa no son un paraíso perdido, es importante decirlo, porque si se hace la simple traducción de lo que se gana o lo que se puede ganar en Italia en Euros, si se traduce a dólares, en términos salvadoreños, puede parecer una cantidad importante, pero los costos de vivir en Italia son bastante elevados”, dice Giovanni Marocco, Embajador de Italia en El Salvador.
Marocco desmiente a Fundapas, la cual asegura que para emigrar a Italia, un nacional sólo necesita su DUI, pasaporte vigente, NIT, solvencia de la Policía (que ellos ofrecen tramitar) y un boleto de avión, eso sí, “no se debe tener tatuajes ni mucho menos problemas legales”.
De entrada son $500 para reservar cupo y el cliente tiene que firmar un documento en donde exime de toda responsabilidad a la fundación “por si acaso algo no sale bien”.
Pero el diplomático no deja dudas: “No se pueden agarrar las maletas, llegar a Italia y decir: ‘yo estoy aquí, me voy a rebuscar para trabajar’”.
Trabajos en el viejo continente
La ONG Fundapas no sería la única entidad involucrada en casos de estafas a salvadoreños que buscan emigrar hacia Italia.
Testimonios de compatriotas engañados por otra organización denominada Horizontes delatan un mismo procedimiento para engañar a las víctimas: un trabajo bien pagado, techo y comida en Europa. El caso de Santiago O., un joven que pagó $1,600 por ser llevado hasta Barcelona, España, es uno de ellos. En El Salvador este joven de 24 años que laboraba como cajero de un supermercado confió en Horizontes, pagó por un viaje que parecía ilegal. Al llegar a Barcelona, al joven nunca lo llegaron a recoger al aeropuerto tal y como le habían prometido.
Cierto y falso |
Cierto
En el Ministerio de Gobernación no existe ninguna ONG registrada bajo en nombre de Fundapas. El trámite para legalizarse lo iniciaron en 2004 pero nunca se completó. |
Falso
El asesor de Fundapas dijo que la entidad está legalmente establecida en el país, que cuentan con un secretario y que fue la falta de recursos la que les obligó a cerrar sus oficinas. |
Cierto
La embajada de Italia en El Salvador aseguró no tener vínculo alguno con Fundapas y que ese país no tiene ningún programa migratorio vigente para los salvadoreños. |
Falso
Fundapas dice que sus trámites están avalados por la embajada de Italia en El Salvador, que conocen del programa migratorio que difunden y que esos trámites también los hacen ellos. |
Un grupo de cuscatlecos aglutinados en una asociación en Lombardía expresó su preocupación por la cantidad de casos similares que se están presentando en esa ciudad italiana.
“Por un lado, hay otros que si bien es cierto no te estafan con dinero te laceran moral y psicológicamente cuando te ofrece una vida digna, llena de ilusiones ya que la oferta es tentadora: casa, trabajo y en unas ocasiones hasta vehículo, son las características que prevalecen en los incontables casos”, dice uno de los miembros de la asociación lombarda, quien pide el anonimato.
Posición
Gualtiero Alamanni, Cónsul salvadoreño en Milán aclaró que no existen asociaciones que puedan vender u ofrecer trabajo fuera de El Salvador y que, si se diese algún tipo de contratación internacional, estos deben proporcionar una garantía por parte de las instituciones gubernamentales del país contratante y del que brindará la mano al trabajador.
“Si hay alguna persona interesada buscando trabajar en Italia, que hagan las gestiones pertinentes, por medio de la Embajada de Italia en El Salvador, donde le darán toda la información acerca de todos los trámites y documentos a presentar, para entrar con una visa de trabajo o de turismo”, asegura Alamanni. “Ofrecieron casa, trabajo y legalizarnos”
Soy Santiago O. y esta es la odisea por la que pasé antes de llegar a Europa. A finales de 2005, en una tarde cuando salía de mi trabajo, me carcome la idea de emigrar a EE.UU. Medito en el retorno a mi casa y no dudo que es la única forma, la salida para ayudar a mi familia.
Al día siguiente, en mi rutina como cajero de un supermercado, almuerzo con Carlos Jiménez, mi amigo y compañero. Le comento que deseo emigrar porque la situación económica está dura. Él me dice que también tiene la misma intención. Me convence de no irme para EE.UU., porque está muy difícil irse como “mojado”. Me presentó una opción más atractiva: un amigo suyo trabaja en una ONG y le había hecho una oferta que era muy tentadora, nos ofrecían casa, trabajo y legalizarnos. “OK”, le dije, me parece.
Lo que pide fundapas |
El donativo
Para viajar a Italia, bajo el supuesto programa que ofrece la ONG de fachada, Fundapas, hay que dejar en concepto de reserva $500. Esta cantidad es tomada en calidad de “donativo”.
Un convenio
Tras el desembolso, el interesado suscribe una carta-compromiso, en la que la ONG le garantiza que tendrá vivienda, alimentación y trabajo. El suscriptor declara que viaja bajo su propio riesgo.
Para el viaje
Con la reserva se inicia el trámite, que según se indagó, puede demorar tres o cuatro días. El representante de esa oficina dijo que cobran el importe de $3,500 (incluye boleto aéreo).
Los requisitos
Además del dinero, el solicitante debe presentar su pasaporte vigente, DUI, NIT y solvencia de la Policía, de este trámite se “hace cargo la ONG”. La PNC confirmó que el trámite es personal.
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Carlos me dice que me presentaría a Ismael Bolaños, empleado de la ONG española Horizontes, la cual se dedicaba a ayudar a ancianos. Estaba frente al Mercado San Miguelito. Carlos hace la cita para el 15 de enero. Llegó el día, ¡estaba emocionado! Me presentaron a Bolaños, un español. Muy amable, nos atiende y dice que nos puede ayudar porque en España esta Ricardo Antonio Ayala, amigo de él. Ayala se encargaría de recibirnos, brindarnos la casa, trabajo y tramitar la legalización. Al grano, Bolaños nos dijo que necesitábamos $1,600, para los boletos. “¿Pueden conseguir más dinero?, es temporada alta y están más caros”, nos dijo.
Yo vendí mi carro en $700, lo demás me lo prestaron mis hermanos. Carlos, me dice: “con la renuncia y el tiempo que te den, completás el dinero”. Yo feliz porque viajaría con él.
Pasaron los días… El siguiente contacto lo tuvimos en la ONG, en febrero de 2006. Nos contesta Ismael y nos dice que ya había hablado con Ricardo, en España. Nos dijo que le entregáramos el dinero. Se lo di. “Lleguen entre el 15 ó 20 de abril para verlos por última vez y les entregaré el boleto”, nos dijo. Le dejamos nuestros documentos para que hiciera los trámites.
El día señalado estuve temprano en la ONG. Mi sorpresa fue que mi amigo no estaba. Hablé con Ismael y trató de animarme: “Vas a ganar más de 1,000 euros... repondrás rápido lo del vuelo”, me dijo.
Tuve la oportunidad de hablar con Ricardo Ayala, es argentino, Ismael me lo presentó a través del teléfono. Me dijo que era amigo de Ismael y que llegaríamos en mayo, mes en el que dan los documentos. Nos dijo como estaría vestido y que nos veríamos en la Plaza Cataluña, en Barcelona. Salí de la oficina y le llamé a Carlos. Por fin contesta. Me dice que Ismael le llamó y que no había logrado conseguir espacio en el mismo vuelo donde yo iba y que por ello viajaría la próxima semana. Desde entonces, no sé de él…

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