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El Salvador no resultó ser tan feliz

Déficit educativo. Un nuevo índice que mide la relación entre el bienestar de un país y su nivel educativo coloca a los salvadoreños en la posición 61. Especialistas nos dicen por qué


Publicada 30 de julio de 2006 , El Diario de Hoy

Presión. Muchos alumnos adolescentes tienen que trabajar y estudiar. El 50% deja de asistir a la secundaria. Foto: EDH

Jorge Ávalos
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Hace sólo una semana, El Salvador estaba ubicado entre los primeros diez países más felices del mundo por un índice que relacionaba el bienestar humano con el impacto ecológico global de cada país.

Pero ahora, una nueva medida de la felicidad ha colocado a los salvadoreños en el puesto 61, muy por debajo, inclusive, de otros países de la región.

El nuevo “mapa mundial de la felicidad” se basa en un factor muy distinto para medir la capacidad de un país para generar bienestar: el acceso a la educación.

“El concepto de felicidad o satisfacción de vida se ha convertido en una importante área de investigación en la economía y la sicología”, explicó Adrian White, un experto en sicología social en la Universidad de Leicester, Inglaterra.

El mapa desarrollado por White analiza la condición social de 177 países, y está fundamentado por un análisis de más de 100 estudios publicados en todo el mundo y por encuestas realizadas a más de 80 mil personas.

De acuerdo con este índice, Dinamarca y Suiza son los países más felices.
Al combinar la esperanza de vida (un indicador de la salud) con la satisfacción de vida, con el producto interno bruto per cápita y con el acceso a la educación, la Universidad de Leicester busca crear una imagen más realista del potencial de una nación para generar bienestar humano.

“Si bien la satisfacción de vida es un área muy subjetiva, creemos que el análisis es muy confiable”, agregó White.

La brecha

La razón del bajo rango de El Salvador se debe, en gran parte, a su alto déficit de matrícula en los niveles de educación media (grados 7 a 11), de 60% en 2004. También hay críticas de que la calidad continúa siendo deficiente.

Joaquín Samayoa, director del Departamento de Investigación y Desarrollo Educativo de la Fundación Empresarial para el Desarrollo Educativo (Fepade), explica porqué atender este problema es importante: “Si alguien no estudia más allá del sexto grado ni siquiera se va a dar cuenta de para qué pudo haber sido bueno”.

La profunda brecha de acceso a la educación secundaria tiene dos causas, según Samayoa. Por el lado de la oferta de servicios educativos, hay un limitado énfasis en ampliar la cobertura: hacen faltas muchas más escuelas.

Por el lado de la demanda, por la situación de la pobreza, muchos niños de 12, 13 y 14 años están en la situación de que, aunque hubiera escuela, tienen que comenzar a contribuir en el sustento de la familia y se ven forzados a abandonar su educación.

“Mientras en la última década se ha logrado un acceso casi universal a la educación primaria, de séptimo grado a bachillerato sólo la mitad de los estudiantes potenciales se matricula”, admite José Luis Guzmán, viceministro de educación.

Cobertura. Al 90%, la educación primaria le es casi universal. Foto: EDH

Esta declaración del Ministerio de Educación indica que autoridades del gobierno de El Salvador están claras sobre el problema.

De hecho, el plan nacional de educación 2021 pone especial atención a la expansión de la educación media a través del programa Edúcame, tanto así que la ministra Darlyn Meza lo ha llamado el “corazón de la estrategia educativa”.

Una propuesta

La fase piloto de Edúcame, un programa que recurre a modalidades flexibles de educación, adaptadas a las necesidades y las condiciones de las poblaciones rurales y urbano-marginales, se lanzó en 2005 con 900 estudiantes, y generó, en el proceso, una demanda real de 15,000 estudiantes.

Pero este año, cuando se planificaba la inscripción de 6 mil estudiantes, el proyecto se congeló, porque su financiamiento depende de un millonario préstamo del Banco Mundial que permanece estancado en la Asamblea Legislativa debido a la tenaz oposición del FMLN.

“El acceso a la educación secundaria no sólo conduce a la igualdad de oportunidades y la cohesión social, sino que también es fundamental para reforzar la competitividad del país en un mundo donde la tecnología es cada vez más importante”, señaló Emmanuela Di Gropello, gerente del proyecto para el Banco Mundial.

Cada 28 segundos, un estudiante en latinoamérica deja de estudiar por falta de dinero o bajo rendimiento Foto: EDH

El proyecto Edúcame, destinado a los grados 7 a 11, costaría $13.6 millones. Pero el financiamiento aprobado por el Banco Mundial es de $85 millones, y es crítico para la ejecución de todos los programas de Educación diseñados para incrementar el acceso equitativo a la educación secundaria.

“Este proyecto ayudará al país a reducir la actual brecha en materia de educación accesible, competente y de calidad para todos los salvadoreños”, declaró Jane Armitage, directora del Banco Mundial para Centroamérica.

Cuestión de voluntad

Desde el final de la guerra en 1992, El Salvador ha tenido grandes avances en la educación. Según el último informe del Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe, la inversión pública por alumno ha aumentado y “se han generado estrategias innovadoras de gestión escolar dignas de reconocimiento internacional”.

Guzmán advierte que estos logros están presionando al ciclo secundario, incrementando las aspiraciones de desarrollo educativo y económico de la población. “Este es el momento de trabajar fuertemente en ampliar la cobertura y la calidad de la educación secundaria”, insistió.

Samayoa concuerda: “La falta de acceso a la educación secundaria significa que muchos jóvenes tendrán oportunidades muy limitadas para realizar todo su potencial humano, y esto es algo que incidirá en la calidad de sus vidas en la medida en que ésta depende de los ingresos”.
Pero por ahora, conquistar esta parte de la idea de la “felicidad” depende de la voluntad de algunos políticos.

Estrategia para el ACCESO escolar

Además de realizar sus programas acorde a una visión de “educación para la diversidad”, la primera línea estratégica del plan de educación 2021 cuenta con cuatro ejes de acción

Modalidades flexibles de educación básica y media
El 31.6% de jóvenes entre 16 y 18 años para el área urbana y un 60% para el área rural están fuera de la escuela. Para ellos se ha diseñado el programa Edúcame, que les ofrece opciones.

Educación básica completa para sectores más pobres
Los niños de las zonas rurales tienen mayor probabilidad de repetir más grados y de abandonar el sistema. Por ello, Red Solidaria lanzó el proyecto Redes Escolares Efectivas.

Parvularia universal (prioridad: edad de 6 años)
Hay en el país 479 mil 599 niños y niñas de 4 a 6 años. De ellos, 268 mil se encuentran fuera del sistema educativo. El Programa Juega Leyendo busca aumentar la tasa de escolarización.

Alfabetización de jóvenes y adultos
El 15.5% de personas mayores de 10 años no sabía leer ni escribir, un problema mayor en las zonas rurales. Para ellos se creó el Programa de Educación Básica de Adultos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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