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| Viaje. Los voluntarios partieron ayer hacia los cuatro municipios donde construirán viviendas. Foto EDH |
Alejandra Dimas
El Diario de Hoy
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Con mochilas, colchonetas, cobijas, frijoles instantáneos y zapatos cómodos, cada uno de los 300 voluntarios abordaron ayer por la mañana los buses que les llevarán a distintos puntos del país con una única misión: construir 62 viviendas a familias que viven en casas de lámina y cartón.
Los universitarios que se inscribieron para participar en el proyecto “Un techo para mi país” convivirán con los grupos familiares durante la estancia.
Las cuadrillas de constructores estarán en Tecoluca, San Vicente; Lourdes Colón, en La Libertad; Nahuizalco, en Sonsonate, y San Miguel.
“La idea es poder ayudarle a las familias en extrema pobreza, proporcionándoles una vivienda de emergencia donde puedan resguardarse de la lluvia e incentivarlos para que sigan adelante”, expresó Stefania Madriz, directora social del proyecto solidario.
Después de la etapa de construcción, los integrantes de la organización emprenderán la segunda parte del plan de trabajo que se conoce como rehabilitación social.
Con ese fin harán mesas de trabajo, capacitarán en oficios básicos a los beneficiarios de las viviendas para que tengan una ocupación remunerada y sostenible para las familias.
Ena Portillo, una de las cooperantes, esperaba su turno para abordar el bus. Recuerda que no le pesaba utilizar más de la mitad de sus vacaciones para apoyar a los más necesitados.
Los jóvenes viajan sin utensilios como teléfono celular y artículos de lujo.
Está previsto que regresen el próximo jueves.
Colaboración para un Techo
Hay formas de ayudar para el proyecto siga
- Las empresas o personas naturales pueden hacer un donativo en el Scotiabank a la cuenta de “Un techo para mi país”.
- También pueden donar $1 al enviar un mensaje al 2005 con la palabra “Techo”.
- Puede llamar al 2513 1371 y preguntar por Ivette Pérez o a www.untechoparamipaís.org
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