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Opinando
¿Entregará Chávez el poder?
A lo mejor, en diciembre, todo deviene en un vulgar plebiscito, amañado, y amanecerá la Venezuela del partido único, una educación, un periódico, una televisora y un gran mandón. ¿Será posible ese imposible?
Publicada 30 de julio de 2006, El Diario de Hoy
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| Saúl Pérez Lozano*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Caracas.- Ilusos los venezolanos que aun siendo mayoría opositora ante el mandón neo imperialista, Hugo Chávez --una costosísima campaña propagandística es su aliado--, piense que electoralmente pueda desbancarlo del poder. Eso sencillamente es una utopía a medida que queda al descubierto la conducta sesgada del supuesto árbitro electoral. Los petrodólares no han bastado para comprar conciencias mercenarias de la política, sino que también han servido como encantadores de serpientes y mostrar ante el mundo un país que no existe.
Chávez tiene dos piedritas en el zapato, mas no piense, lector, que sean dirigentes políticos opositores del patio. Una es una ONG, Súmate, organización seria, bien estructurada, independiente de manipulación alguna, y aunque su prestigio protagónico lo ha ganado a pulso, participa en la política aunque sin favorecer públicamente a candidato alguno, sólo exige al Consejo Nacio-nal Electoral que se ciña a la Constitución y a las leyes del sufragio.
Y al gobierno que respete las reglas de juego porque éste, amparado en una llamada misión identidad, que reparte cédulas de identidad a troche y moche y nacionaliza extranjeros con menos de 48 horas de estancia en el país --la Carta Magna exige un mínimo de 10 años de residencia--, logró el milagro de que entre el 2004 y el 2006 la población electoral aumentara en dos nuevos millones de votantes. Y que dos millones de votantes residan en una misma casa.
La otra piedrita de Hugo I es un político no venezolano, es el presidente electo y próximo a ser investido en Perú, Alan García, quien con su verbo y su astucia política, le exaspera.
Sería una necedad desconocer que el señor Chávez se engulle a la dirigencia política opositora.
Ingenuos unos, ambiciosos y arrogantes otros, no faltan los que aún subestiman a Chávez, pero en lo que sí coinciden es en el masoquismo de exponer al peligro al país y a la patria en razón de sus egoístas intereses y parcelamientos particulares sin importar el futuro de los descendientes. No entienden que están ante un hombre inescrupuloso, de desmedida ambición y muchos petrodólares.
Hay que ver los atropellos, las muertes, los torturados, la corrupción del gobierno, el desbordamiento de la delincuencia y la inseguridad, sin que se escuche una sola voz opositora, con autoridad y decisión, demandando respeto y es por eso que el régimen ve en los medios de comunicación al enemigo político por el simple hecho de informar el día a día y la gente conozca los enmarañados caminos de unos mandones a quienes sólo les interesa enriquecerse y el engolosinamiento del poder. ¡Cómo es posible un régimen que se declara bolivariano y marxista a la vez! Toda una apostasía común entre tantas otras del mandón caribeño.
Marx, taimado racista, festejó que Estados Unidos arrebatara a México California, y de Bolívar decía: ‘’Un canalla más cobarde, más brutal y miserable’’… ‘’pequeño Bonaparte’’. La gesta bolivariana nada tiene que ver con Marx, ¿ok?
El panorama venezolano es incierto. Más de siete millones de venezolanos no quieren una Venezuela roja ni castrocomunista.
A lo mejor, en diciembre, todo deviene en un vulgar plebiscito, amañado, y amanecerá la Venezuela del partido único, una educación, un periódico, una televisora y un gran mandón. ¿Será posible ese imposible?
*Periodista venezolano, coordinador general editorial del Bloque DEARMAS.© www.aipenet.com

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