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En España
Permiso de conducir por puntos

El aspecto nuevo e interesante del sistema es que obliga a quienes cometen infracciones a reaprender a manejar correctamente y saca del tránsito por seis meses o un año a quienes son reincidentes

Publicada 30 de julio de 2006, El Diario de Hoy

Pedro Roque*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

En España existe una nueva filosofía para el “permiso o licencia” de conducir, que se basa en lo siguiente filosofía: “El permiso de conducir es un crédito que la sociedad da a los conductores y el ejercicio de la conducción es una acción de responsabilidad por su parte”.

Pues ahora, toda persona que tenía un “carné de conducir”, así se llamaba antes, ahora tiene un “Permiso o licencia para conducir”. En el nombre está la primera clave, pues la gente entendía el carné como algo para toda la vida y con este nuevo permiso, se puede llegar hasta perderlo si se incumple la reglamentación.

Su puesta en vigencia busca incrementar la seguridad vial; reeducar a los ciudadanos que aún no han entendido que el tráfico es un sistema en el que se tienen derechos y deberes, y en tercer lugar, penalizar a todos los que cometen infracciones.

Su funcionamiento es sencillo, todos los que tienen un carné con más de tres años reciben 12 puntos de crédito y 8 si se tienen menos o se obtiene por primera vez.
Al cometer infracciones, además de la correspondiente multa, se restan puntos, pero si se es buen conductor y se conserva intacto el crédito, en 6 años se puede llegar hasta 15 puntos.

Para ello es necesario que durante los 3 primeros años no se cometa ninguna infracción y así se obtienen 2 puntos y si pasan 3 años más y sigue siendo un buen conductor, recibirá otro punto extra. Al alcanzar esa cifra demostrará que se encuentra entre los mejores conductores y que respeta la propia vida y la de los demás.

Algunos ejemplos de las infracciones por las que se pierden puntos son: “Seis” puntos por conducir bajo los efectos del alcohol o drogas. Negarse a realizar las pruebas de alcoholemia o drogas. Circular en sentido contrario. Conducir de forma temeraria. Exceso de velocidad. In-cumplimiento de tiempos de trabajo en los profesionales del transporte en más del 50% del máximo permitido o menos 50% del tiempo de descanso obligatorio.

“Cuatro” puntos por conducir un vehículo sobrecargado en un 50% o más del número de plazas autorizadas. Arrojar objetos peligrosos que puedan producir incendios o accidentes.

Conducir de forma negligente. Incumplir la prioridad de paso, la obligación de detenerse en un stop, paso de peatones, semáforos y redondeles. Poner en peligro a los ciclistas. Adelantos peligrosos. No respetar las señales de los agentes que regulan la circulación.

“Tres” puntos, por no mantener la distancia de seguridad. Circular sin alumbrado. Circular produciendo deslumbramiento a otros usuarios de la vía. Conducir hablando por el celular.

Parar o estacionar en curvas, en pasos inferiores, en túneles, en pasos a nivel, en lugares peligrosos o en los que se obstaculice la circulación.

“Dos” puntos, por incumplir las normas sobre adelantamientos. Cambiar de sentido. Circular sin utilizar el alumbrado cuando sea obligatorio. Conducir sin utilizar el cinturón de seguridad. Circular con menores sin sillita. Conducir sin casco.

¿Y qué pasa cuando se pierden puntos? Se pueden recuperar parcialmente, superando un curso o dejando de cometer infracciones que supongan pérdida de puntos.

Tomando las infracciones y los puntos que he mencionado, le pregunto: ¿Cuántos puntos hubiera perdido usted ayer en su trayecto diario al trabajo y a su casa? ¿Cuántos de los que tienen como oficio manejar taxis, microbuses, buses, camiones de reparto o de transporte pesado perderían sus licencias de manejar con este sistema? Seguramente, muchos.

Yo pienso que este sistema viene a disciplinar más a los conductores españoles, que en los últimos años ya se han disciplinado bastante. Aquí, se comenten infracciones, pero créanme, que será unas veinte veces menos que en El Salvador.

¿Está nuestra sociedad salvadoreña, incluyendo los que manejamos, las autoridades y los ciudadanos culturalmente preparados para un sistema como este? Yo creo que aún no, pues nos falta en “toda la pirámide social” conocer, entender y aplicar lo básico del reglamento de tránsito.

Así como estamos, un crédito de 12 puntos lo consumimos en 50 kilómetros o los primeros 20 minutos.

En el Reino Unido, Alemania, Francia, Luxemburgo e Italia, desde la implantación de este sistema se han reducido los accidentes, los heridos y los fallecidos en las calles.

El aspecto nuevo e interesante del sistema es que obliga a quienes cometen infracciones a reaprender a manejar correctamente y saca del tránsito por seis meses o un año a quienes son reincidentes, es decir, descontamina las calles de personas que representan riesgos para los que conducen correctamente. ¿Le gustaría que tuviéramos un sistema como este?


*Ingeniero y columnista de El Diario de Hoy.

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