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| Daños. La familia Ramos fue una de las
más afectadas por la inundación. Todas sus pertenencias
fueron dañadas por el lodo. Foto EDH |
Regina Miranda
El Diario
de Hoy
metro@elsalvador.com
El cielo nublado a plenas diez de la mañana, ayer, daba un mal
presagio a los residentes del cantón Dolores de Apulo, en Ilopango.
Temían que otra tormenta como la ocurrida la ocurrida el miércoles
por la noche no les dejará desenterrar las pocas pertenencias que
fueron arrastradas por la fuerte correntada.
Por segunda ocasión los habitantes vivieron momentos de angustia,
al observar como sus humildes hogaresfueron inundados, debido al desbordamiento
del río Cuilapa.
La causa, según los lugareños, se debió a que los
promontorios de tierra que fueron evacuados el año pasado por el
Ministerio de Obras Públicas (MOP), nunca fueron retirados.
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| Corriente. La tormenta del miércoles
inundó las viviendas. Foto EDH |
Las esperanzas, sobre todo para los comerciantes que poco a poco habían
logrado levantar sus negocios, se derrumbaron.
Todos estaban a la espera de las fiestas agostinas para ofrecer sus productos
y servicios, para salir adelante con sus familias.
“Arañando logre poner de nuevo mi tiendita y ahora se perdió
todo. No creo que pueda levantarla otra vez”, lamentó Francisca
Hernández de 74 años.
Ayer por la mañana aún no se habían hecho presente
funcionarios de la alcaldía de Ilopango, ni protección civil,
para ofrecer algún tipo de ayuda a las personas afectadas.

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