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| Revisión. Varias personas del Hospital Rosales verifican que las cajas estén en orden. Foto: EDH |
Eugenia Velásquez
El
Diario de Hoy
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Una persona más está siendo investigada en el caso del extravío de las medicinas Glivec. Se trata de un delegado de la División de Operaciones de la Aduana Terrestre.
Así también, la dirección de esta oficina ha solicitado la destitución de otros dos empleados del departamento de Subastas, según fuentes de esa entidad.
Con ellos son tres los que serían apartados de sus cargos después de que las auditorías internas de la Aduana les atribuyera actos fraudulentos en el proceso que siguieron con el paquete de medicamentos para enfermos de leucemia.
Dentro de las indagaciones que la Aduana lleva a cabo, se percató que la firma del delegado de operaciones había sido falsificada en el listado de mercaderías que fueron enviadas a Mides para su destrucción el 30 de mayo.
Al interrogar al guardalmacén que elaboró la lista, éste admitió días después de que el caso fuera público, que tuvo que firmar el documento en vez del agente de operaciones, ya que éste no lo hizo. Ésto le ha valido la suspensión.
A la Aduana le ha llamado la atención este hecho, ya que esta persona, además de no firmar el listado, solicitó permiso poco después para hacer un viaje al exterior. Según la Aduana, no ha regresado y por eso está siendo investigado.
El otro trabajador sancionado es el que acompañó al agente de operaciones en la destrucción de los productos a Mides, ya que no han podido comprobar si la mercancía detallada en la lista en efecto fue destruida. La boleta original del pesaje por 7,900 libras aún es una interrogante.
El viceministro de Salud, Ernesto Navarro entregó ayer al director del hospital Rosales, el lote. Navarro dejó en manos de la Fiscalía deducir las responsabilidades en lo sucedido.

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