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La bebida del Diablo

Negro, espresso, con leche, con cognac, con canela... ordenar una taza de café puede ser todo un infierno.


Publicada 27 de julio 2006, El Diario de Hoy

Iliana Colocho
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

“Esta bebida de Satanás es tan deliciosa que sería una pena dejar a los infieles el deleite exclusivo de tomarla.

Hay que engañar al diablo y convertirla en cristiana”. Si, como cuentan las crónicas, el papa Clemente VIII (1536-1605) no hubiera rechazado de esta manera la propuesta de los teólogos que pretendían excomulgar el café (un brebaje hereje, traído por los mahometanos), es probable que nunca se hubieran llegado a consumir los 400,000 millones de tazas anuales que se toman actualmente en el mundo.

La infalibilidad papal nunca fue menos dudosa. En la actualidad, y según datos de la ICO (Internacional Coffee Organization), el cultivo del café supone el sustento de 100 millones de personas en 80 países. El café no sólo sigue marcando el pulso económico del mundo, sino que los estudiosos de tendencias lo están redefiniendo como “producto gourmet” y “concepto joven”.

Los que han venido tomando café durante 20 años en sus formas más tradicionales ven con cierta cautela la nueva variedad. “El café debe ser negro como el infierno, fuerte como la muerte y dulce como el amor”, asegura Lidia Gómez, de 68 años, quien prepara su bebida, en forma artesanal, en Ahuachapán, y no perdona su cafecito de la tarde con su respectivo pan.

Ante el boom de los cafés gourmet o bares de café ya no es tan simple consumir una taza caliente, incluso el nombre de cafetería tiene un significado más moderno y de moda. El nuevo menú reúne una serie de ingredientes que antes no estaban contemplados. Cafés saborizados, orgánicos y helados han aparecido con nombres extraños e incluso impronunciables.

Para Marcela Alberto, dueña de Retro Café, es necesario capacitarse para aprender las nuevas técnicas.

El punto justo de tostado, la calidad del agua (a 90º, sin cal ni impurezas), la máquina (con la presión entre nueve y diez bares), la mano de quien lo prepara... son partes importantes de un café gourmet.

Principiantes

Sobre gustos... “No existe ningún empresario que no sueñe con un producto que sea capaz de crear adicción”, escribió Bill Benton, el hombre que diseñó las campañas de publicidad de Maxwell House, marca de café líder en Estados Unidos.

Diego Pizano, consejero económico internacional y miembro de la Federación Nacional de Café de Colombia, considera que se requiere una especie de adaptación a estas nuevas formas de preparación, pero siempre es interesante estar experimentando el café pues esto permite la creación de nuevas bebidas, sin olvidar las cualidades intrínsecas del café.

Los expertos consideran que una de las infusiones favoritas en el país es el cappuccino (se compone generalmente por 1/3 de café expreso, 1/3 de leche cocida al vapor y 1/3 de leche con espuma) ya sea caliente o helado.

De igual forma consideran que es ideal para comenzar a experimentar, si se desea probar algo nuevo. Es recomendable degustarlo en sus dos categorías: fría o caliente. De allí se puede inclinar a un grupo determinado. Otro factor es el azúcar. Y los saborizantes pueden añadir ese toque dulce.

La crema batida, el chocolate, el sorbete o las galletas son otros elementos que poco a poco pueden ser incorporados. La variedad es infinita, incluso los capuccinos, espressos o café con leche o macchiatos se han visto superados por los latte, frapuccino y mochaccino clásicos .

“No es como los refrescos, que los abres y te los tomas”, explicó Nathan Herszkowitz, presidente de la Asociación de Industriales del Café en Sao Paulo. “Mimar al café desde el árbol a la taza es importante y las nuevas tendencias son todo un reto”.

 

 

Cappuccino básico
Los ingredientes para la elaboración de un derivado de capuchino muy sabroso (para cuatro personas) son los siguientes:
2 tazas de leche
2 cucharaditas de chocolate rallado
4 cucharaditas de azúcar
2 cucharaditas de café instantáneo
1/2 taza de crema de leche batida
Canela en polvo.
Preparación: Verter la leche en un recipiente. Calentar en el microondas a temperatura alta durante 3 1/2 minutos o hasta que esté caliente, pero sin llegar a hervir. Añadir el chocolate rallado y el azúcar. Mezclar bien. Agregar el café instantáneo y mezclar. Servir en cuatro tazas. Cubrir con la crema. Espolvorear la canela. Se suele acompañar con galletas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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