| Carlos
Balaguer
El Diario de Hoy
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El “morito” de los ojos negros, se ponía al principio de la calle y echaba a andar sus frágiles navíos de papel periódico. Y la corriente fluvial de las lluvias arrastraba por el canal sus fugaces embarcaciones. Las que no siempre llegaban a los mares lejanos de la aventura, porque el negro albañal se los tragaba.
Así’ “morito”, como cualquiera de nosotros, perdió sus barcos como Onassis sus cruceros.
Uno soñando el poder y el otro sus aventuras. De signo Virgo, el niño de los cabellos ondulados y de un mirar de estrellas, se hizo navegante y conquistador de los mares inmensurables de la ilusión y el imposible. Pero, como el naviero griego, también terminó perdiendo sus naves de papel.
Hoy que vuelven las lluvias, y las correntadas bajan por aquella calle lejana de la infancia, vuelvo a recordar el abismo de ilusiones que como un agujero perverso, devoraba mis navíos.
Allá seguirá el oscuro tragante donde se perdieron las lluvias de invierno y las ilusorias caravelas de celofán. Un día tal vez la vida devuelva al “morito” de los ojos negros todos los viajes y los días perdidos de la felicidad.
(palabrasbalaguer@gmail.com)
Día a día
Rojos se rasgan las vestiduras
Los rojos están ahora intentando darle atol con el dedo al país. En un manifiesto publicado hace un par de días y después de rasgarse las vestiduras sobre sus pacíficas y elevadas intenciones, insultan a las fuerzas de seguridad, acusan sin fundamento al gobierno, denigran nuestro sistema de vida y despotrican sin límite.
La ultrajada es explicable, pues sus secuaces con sus marchas fueron por la lana del muertecito y salieron trasquilados al pillárseles asesinando a dos policías que no portaban armas letales. Y lo anterior palidece ante las matanzas y horrores que perpetraron durante los años de la locura, lo que incluye insanias tales como ametrallar vacas.

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