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En defensa de la familia
Saber escoger lo mejor

Siguiendo el ejemplo de otros países que han visto la necesidad urgente de proteger legalmente la institución de la familia en sus constitucionales, esperamos que nuestros legisladores la defiendan con energía

Publicada 27 de julio de 2006, El Diario de Hoy

Julia Regina de Cardenal*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Los grandes bienes que fundamentan la dignidad del hombre se ven amenazados por corrientes peligrosas en una civilización enferma que produce profundas alteraciones, alejándolo de la verdad sobre sí mismo. Estos bienes naturales con auténticas exigencias de paz y comunión entre los hombres son: el matrimonio, la familia y la vida.

El matrimonio es el fundamento de la familia y la familia es una institución primordial que constituye la civilización del amor, protegiendo y ordenando la sociedad. Es la escuela de valores y virtudes; el lugar donde los hijos aprenden a amar y a ser personas de bien. Les prepara y forma para que puedan realizarse mediante el ejercicio de la libertad basada en la verdad, en la entrega de sí mismos y en el deber, no en el individualismo y personalismo que establece “la verdad” de lo que gusta o es útil.

Si la conciencia moral se deforma, se retuerce lo que es verdaderamente bueno y bello, y la libertad se suplanta por la esclavitud de las pasiones, egoísmos, instintos, caprichos… dando paso a una anticivilización destructora. Esto se ve actualmente en tendencias como el utilitarismo basado en producir y disfrutar, valorando más las cosas que las personas o bien usando a las personas como cosas. Esto es contrario a la civilización del amor y a toda la verdad sobre la humanidad del hombre, confundiéndolo e impidiéndole encontrarse a sí mismo y haciéndole sentir inseguro como esposo, padre o hijo.

Como ejemplo tenemos a Holanda, que ha dado vía libre al llamado “partido pedófilo”, NPDV
--Partido del amor al prójimo, de la libertad y de la diversidad--, constituido por quienes tienen “preferencia” de tener relaciones sexuales con menores de edad y exigen derechos a no ser penados. En algunos países obligan a mujeres, que han decidido dar a sus hijos en adopción, a entregarlos a uniones homosexuales, aunque su fe no esté de acuerdo.

Por otro lado vemos que la Corte de Apelaciones de Nueva York resolvió que las uniones del mismo sexo no tienen derecho constitucional de casarse, lo que deja a Massachusetts como el único Estado norteamericano que permite la unión legal de homosexuales, que sin embargo no tiene ninguna validez en los otros estados. Hasta ahora, veinte estados adoptaron enmiendas constitucionales contra estas uniones, y otros seis prevén organizar referendos sobre el tema en las elecciones parlamentarias de noviembre.

Creados varón y hembra, masculinos y femeninas, diferentes pero complementarios, con capacidad de entregarse libremente y aceptarse cada uno, aportando su propia contribución para el bienestar de la familia y la sociedad.

Siguiendo el ejemplo de otros países que han visto la necesidad urgente de proteger legalmente la institución de la familia en sus constitucionales, esperamos que nuestros legisladores la defiendan con energía, cumpliendo con su responsabilidad de tutelar el ambiente en que vivimos y ratifiquen la reforma constitucional que define el matrimonio entre hombre y mujer, y resguarda a los niños que serán adoptados.

“La familia es un bien necesario para los pueblos, un fundamento indispensable para la sociedad y un gran tesoro de los esposos durante toda su vida. Es un bien insustituible para los hijos, que han de ser fruto del amor, de la donación total y generosa de los padres.

Proclamar la verdad integral de la familia, fundada en el matrimonio como iglesia doméstica y santuario de la vida, es una gran responsabilidad de todos”. Discurso de clausura del “Encuentro Mundial de las Fa-milias”, Valencia, España, invitando a los gobernantes y legisladores a reflexionar sobre el bien evidente que los hogares en paz y en armonía aseguran al hombre, a la familia, centro neurálgico de la sociedad.

*Columnista de El Diario de Hoy.


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