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Francisco Mejía
El
Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El último golpe que presuntamente dio Juan Bautista Portillo
Bonilla, el Zombie, antes de ser capturado el sábado, fue el saqueo
a la residencia de un ex alcalde en el departamento de Ahuachapán.
El atraco sucedió el miércoles anterior. El Zombie, acusado
de dirigir una banda de asaltacasas, aprovechó la ocasión
cuando el dueño de la casa no se encontraba y había dejado
a dos de sus empleados cuidando.
Haciendo uso de artimañas logró envolver a los empleados
para que le abrieran la puerta y meterse. Una vez adentro, a punta de
pistola, obligó a los guardianes a entrar en una de las habitaciones,
los ató y encerró, mientras buscaban los objetos de valor.
A pesar de que la gente en la localidad comenta este robo, el ex edil
prefiere guardar silencio por temor a represalias.
De hecho, en la Fiscalía General de la República de esa
región no había sido presentada, hasta ayer, ninguna denuncia
según informó la fiscal de turno, Griselda Martínez.
Posterior a este atraco la policía logró la captura del
Zombie, de quien se supo que era reclamado por dos tribunales de justicia
por cometer atracos similares.
El Viceministro de Seguridad, Ástor Escalante, confirmó
que el sujeto había creado una estructura de saqueadores y que
seleccionaba a sus víctimas antes de asestar cada golpe.
Las autoridades están tras la pista de otros sujetos que podrían
pertenecer a la red del Zombie y no descartan que en los próximos
días procedan con más detenciones.
Asimismo, investigan la vinculación entre el Zombie con grupos
que se dedican a comprar objetos de dudosa procedencia.
Selectivo
Antes de cometer un atraco, el Zombie estudiaba a sus posibles víctimas,
entre ellas familias de clase media, profesionales, comerciantes y personas
pudientes.
Una vez seleccionada la víctima estudiaban sigilosamente todos
sus movimientos, salidas, horarios, visitas a la casa y sobre todo quienes
se quedaban en la residencia.
Valiéndose de cualquier clase de artimañas se metía
a las casas por la puerta principal engañando a los ocupantes;
algunas veces el Zombie se hizo pasar como pastor evangélico.
Una vez dentro de las casas, encañonaba a empleados o dueños,
los amarraba y hacía pasar al resto de la banda para saquear la
vivienda y llevarse los objetos de valor. Teniendo en algunos casos información
muy precisa.
“Hay que tener cuidado con los engaños y sorpresas que están
utilizando estos grupos, ya que por ejemplo, decían que llevaban
un regalo para el Día del Padre o de la Madre, pero en el fondo
lo que buscaban es que les abrieran las puertas para robar”, explicó
Escalante.
Las autoridades policiales también investigan si el Zombie posee
algún nexo con bandas delictivas de Guatemala, en vista que entre
mayo y julio del año pasado tuvo nueve salidas hacia el vecino
país.
Las visitas a Guatemala han sido por diferentes fronteras y únicamente
presentaba el Documento Único de Identidad.
Por su parte, la Fiscalía General de la República sostiene
que desde el año pasado le seguían la pista esta banda y
que ya la mayoría está tras las rejas.
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Muestras del acecho |
| Contabilizan seis atracos en colonia
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Los vecinos de una residencial ubicada en Santa
Tecla están cansados de ser blanco de los delincuentes.
Según dijeron, en tres meses han sido asaltadas seis familias
dentro de la misma colonia.
Una de las víctimas, que optó por el anonimato, informó
que los ladrones aprovecharon la llegada de unos visitantes para irrumpir
en la casa y a punta de pistola les obligaron a encerrarse en una
de las habitaciones.
Las personas pasaron durante más de una hora retenidas mientras
los rateros saqueaban la vivienda, llevando todo lo que para ellos
significaba un valor económico, incluyendo computadoras portátiles
y otros enseres.
La forma de operar, dijeron, es que los ladrones merodean las colonias
durante varios días vigilan a sus víctimas desde el
interior de autos polarizados.
Durante el robo, afuera de la vivienda permanecen estacionados dos
automotores, a manera de brindar seguridad a los hampones que están
dentro. |
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| Esperaron que abriera el portón |
Hace una semana un residente en una colonia situada
en el sector de Antiguo Cuscatlán fue objeto de robo en su
propia casa.
El hombre llegaba de trabajar y cuando bajó de su automóvil
para abrir la cochera un par de ladrones lo sorprendió forzándolo
a meterse junto con ellos.
Los sujetos se aprovecharon que hubo un corte temporal de electricidad
para cometer su fechoría.
La víctima dijo que los rateros buscaban objetos pequeños
de valor, dinero y joyas.
Fue despojado de sus pertenencias.
La zona sur de la capital ha sido identificada por la policía
como uno de los puntos donde se ha incrementado este tipo de actos
delictivos de las bandas.
En caso de oponer resistencia al robo, los hampones utilizan la violencia
para neutralizar a los ofendidos.
La policía se ve imposibilitada parar detener estos hechos
de violencia debido a que no existe la capacidad de recurso humano
para incrementar los patrullajes en las colonias. |

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