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“Tengo un regalo de Dios, la voz”

Desde pequeño, Bocelli sabía que el canto le cambiaría su vida. Ahora se siente satisfecho por sus logros.


Publicada 25 de julio 2006, El Diario de Hoy

Desde Hollywood
Fabián W. Waintal
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

“La cama de la suite 1136 en el Hotel Four Seasons en Beverly Hills todavía está sin extender.

Después de haber pasado una noche de fiesta en Malibú, con Barbra Streisand y Andre Agassi, Andrea Bocelli no se siente muy bien. Pero igual nos recibe en exclusiva, como el único medio de prensa escrito que atenderá hoy.

Con barba de tres días, vestido con jeans y camisa azul, aún a puertas cerradas lleva puesta una bufanda que cubre su mayor fuente de ingresos: la garganta. Y al lado del teléfono, está el resultado: el primer CD con clásicos boleros hispanos, “Amore”.

Entre inglés, español y el italiano, abarcó diversos temas.

¿Se da cuenta del poder que generan sus canciones, la forma que cambia el estado de ánimo de la gente y la influencia en la vida con su música?

Es difícil responder esta pregunta, pero desde muy chico me di cuenta que el canto iba a cambiar mi vida. A todos lados que iba me pedían que cantara. Con mi familia, en el parque, en la escuela o la iglesia, todos querían que les cantara.

¿Qué significa Andrea Bocelli para Andrea Bocelli?

Si miro hacia atrás puedo decir que en efecto yo deseaba tener este tipo de carrera, este trabajo, aunque no lo sabía exactamente. A esta altura me siento muy satisfecho.

¿Cómo reacciona cuando lo señalan como un genio de la música?

Genio, no. Genio es otra cosa. Genio era Mozart, Bach. Yo soy muy consciente que tengo un regalo de Dios, la voz. Una voz que transmite emociones a la gente, es un don de Dios y nada más.

Humilde detrás de tanta grandeza, Andrea nació el 22 Septiembre de 1958, en Lajatico, la Toscana rural, no muy lejos de la antigua ciudad de Pisa, describiéndose como un puro “producto del campo”, considerando que su carácter y personalidad tiene que ver con la vida familiar italiana y la cultura tradicional de la región.

Humilde. Andrea Bocelli reconoce que no es un genio, él considera que su voz es un don de Dios.

¿Cómo es que todavía vive en Toscana, después de haber viajado por todo el mundo?

Porque nací en Toscana. Crecí en Toscana. Me siento sumamente ligado a mi tierra.

¿Cómo es un día en su vida, en Toscana, lejos de la música?

Cuando puedo, me gusta ir a visitar a mis padres, que viven donde yo nací, en el campo. Si tengo tiempo, me gusta montar a caballo, como hacía antes de empezar esta carrera, esta aventura. Y después, soy bastante perezoso, así que solamente leo, nada más.

Lee, por supuesto, en sistema braile, porque un glaucoma congénito lo había dejado ciego a los 12 años, durante un partido de fútbol. Pero solo había perdido la vista. Los sueños de Andrea Bocelli siguieron tan despiertos como siempre. Una temprana fascinación por la ópera que escuchaba en la radio y viejos LP, se convirtió en una forma de vida. Soñaba con seguir los pasos de los grandes tenores italianos Mario Del Monaco, Beniamino Gigli y especialmente Franco Corelli.

A los 12 años ganó el premio Margherita d’Oro, cantando “O Sole Mio”. “A los seis años, estudiaba piano; después, aprendí a tocar la flauta y el saxofón”.

Aunque siempre llamó la atención por su impresionante voz natural, tantos sueños musicales se interrumpieron por la preocupación familiar de encontrar un “futuro más seguro”. Como resultado, se graduó en Derecho, en la Universidad de Pisa y también ejerció como abogado. “Yo sentía que no había nacido para ser abogado, pero igual traté de aprovechar la experiencia al máximo”.

La primera impresión profesional llegó en 1992, cuando la estrella de rock Italiana Zucchero lo eligió para preparar una muestra de “Miserere” que pensaba cantar a dúo con Luciano Pavarotti.

El éxito no se demoró. Para nada. Y al ganar el prestigioso Festival de la Canción de San Remo, con “Il Mare Calmo Della Sera”, Bocelli se convirtió en una sensación de la noche a la mañana.

En 1999 hasta lo nominaron al Grammy. Con Celine Dion y el dueto “The Prayer” para la película de dibujos animados “La búsqueda de Camelot”, ganó el premio Golden Globe a la Mejor Canción además de una nominación al Oscar, que también cantaron durante la gran ceremonia.

Con Zubin Mehta y la Orquesta Filarmónica de Israel grabó el álbum de ópera más vendido de todos los tiempos, “La Boheme”. Y la canción “Vivo Per Lei” se sigue escuchando como si recién la hubiera grabado ayer. No por nada, Bocelli figura en el libro de Records Guiness, desde que el CD “Sacred Arias” simultáneamente conservó los tres primeros puestos de la lista de discos clásicos de Estados Unidos, durante tres años y medio.

Acostumbrado a cantar frente al Papa, presidentes o reyes y reinas, más allá de la fama mundial, Andrea sigue un estilo de vida que se resume en una frase del libro El Principito: “Sólo puedes ver con claridad a través de tu corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”.

¿La mejor y peor experiencia que haya tenido con los admiradores?

La mejor es siempre cuando me encuentro con alguien que elogia alguna de mis presentaciones. La peor es cuando la gente hace comentarios banales que no tienen nada que ver.

¿Le piden que canten, todo el tiempo, incluso cuando lo encuentran en un elevador, por ejemplo?

No, no, no. Me acuerdo que una vez, mi asistente Cristina se enojó conmigo porque íbamos en el ascensor y canté una nota muy aguda (Riéndose). Es la única vez que la vi enojada y me pidió que no lo volviera a hacer.

¿En qué piensa exactamente cuando está cantando?

Primero y principal, está la inspiración, tratando de volcar las experiencias de mi vida que recuerdo o imagino, aprovechándolas como un trampolín para una buena interpretación. En segundo lugar, está el sonido de la voz, preocupándome siempre de mantener la buena calidad, para sonar ameno.

¿Canta debajo de la ducha, como muchos de nosotros?

No. Ahí no. No puedo cantar en la ducha porque mi voz hace demasiado ruido. Tengo un baño demasiado chico (Riéndose).

¿Siempre tiene tan buen sentido del humor? ¿Qué lo hace reír?

Me río de muchas cosas. Soy muy fácil de sonreír, porque pienso que tomarse la vida con humor es una de las mejores cualidades. Con el tiempo y la edad, reímos menos pero sonreímos más. Y esto es muy hermoso. Tampoco soy muy bueno contando chistes.

¿Es una persona tan romántica, como el CD “Amore”?

Soy romántico en el sentido literario del término y no en la forma literal de la palabra. En el mismo sentido que lo era Chopin cuando componía música, pensando que en la vida, hay que imaginarse que todo es posible. Lo que se piensa es posible. No debemos medir la vida como el tiempo de un cronómetro, sino con el tiempo del instinto, la pasión, el corazón y el alma.

En mis ratos libres, yo toco el piano, nada profesional, pero lo suficiente como para haberlo utilizado como un arma para conquistar mujeres ¿Usted hace lo mismo? Cada uno juega la carta que tiene. Seguramente ha sucedido alguna vez.

Para ser más concretos, Andrea Bocelli cantaba en un piano bar llamado Boschetto cuando conoció a Enrica Cenzatti. Con ella se casó el 27 de junio de 1992 y juntos tuvieron dos hijos, Amos y Matteo, antes de divorciarse en 2002. Pero Andrea encontró un nuevo “amore”: Verónica Berti, con quien canta a dúo la séptima canción del nuevo CD: Las hojas muertas.

¿No es gracioso que en el CD Amore, usted cante con su novia “Les Feuilles Mortes” pero el tema “Somos novios” lo canta con Christina Aguilera?

Quise cantarlo con Christina porque tiene una voz extraordinaria. La canción que canto con (mi novia) Verónica, empezó como un juego porque no es un dueto lo hicimos para probar, tratando de ver una idea... Al final, no buscamos ninguna otra corista porque ella lo había hecho muy bien.


La Visión Latina de Andrea Bocelli

Con una visión completamente diferente tanto en la música como la vida, Andrea Bocelli ha logrado trascender las fronteras del mundo, con una voz que llega directamente al corazón, sin idiomas de por medio. “Lo que intento es comunicarme con aquel que escucha mi música”, comenta. “Quiero llegar al mundo de la misma forma en que mis cantantes favoritos me inspiraron, me hicieron llorar y me hicieron soñar”.

Y por primera vez, eligió temas románticos en español para el nuevo CD “Amore”. “El español es un idioma en el que me fascina cantar. Al igual que el Italiano, posee un inherente romance y musicalidad”, confiesa.

“El público entiende el camino que he tomado desde “Romanza”. Se me han presentado oportunidades que antes solamente podía imaginar en un sueño. Pero ahora es el momento perfecto para presentar un álbum como éste, con los productores perfectos, los músicos perfectos y una perfecta selección de canciones”.

Sin ninguna influencia de música clásica, con “Amore”, se rodeó de guitarras españolas, acordeón y armónica a la par de la percusión tradicional latina. Así terminó seleccionando viejas composiciones originales en italiano, español y francés que habían interpretado otros vocalistas legendarios como Edith Piaf, Armando Manzanero, Luis Miguel, Lucho Gatica, Julio Iglesias y hasta Elvis Presley, Bing Crosby o Frank Sinatra. Además hay clásicos como “Bésame mucho”; “Amapola” y el primer corte promocional de disco, “Somos novios” (el inolvidable tema compuesta por Armando Manzanero).

Y agregando sus preferidas canciones populares italianas “Quando M’Innamoro” y , “Estate”, también grabó las versiones en español “Cuando me enamoro” y “Verano”. Y sin conformarse con su propia voz, agrega la participación especial de otros grandes como Stevie Wonder en “Canción Desafinada”; Christina Aguilera con el romántico dueto “Somos novios” y el saxofonista Kenny G en “Me faltas”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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