| No ha sido la primera ni la última vez que obispos y sacerdotes han abandonado a su rebaño, cortándoles el apoyo espiritual, confundiéndolos y dejándolos en manos del enemigo |
Debe ser el hombre (como especie, no como género) descubridor de la vida cada día. Es decir, descubridor de la verdad, de la belleza, del amor, de mundos nuevos, de reinos por conquistar, de selvas y esencialmente, descubridor de sí mismo. |