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Palabras
Vivir del arte y de la religión

“No es lo mismo vivir de la religión, que la religión nos haga vivir”, decía un pastor. Como cualquier otro servicio, la religión es una forma de ganarse la vida.

Publicada 24 de julio de 2006, El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Pero más que ganarse la vida mundana, nos ofrece la “vida eterna”. Cada parroquia o templo cristiano es una clínica del alma, como cualquier sanatorio médico lo es del cuerpo. (Recordemos que Jesús era un médico milagroso).

¿Quieren que su amado pastor ande en un carro inseguro y no en uno último modelo?, preguntaba a sus fieles el ministro. La verdad que en un ministerio religioso moderno nadie quiere que su pastor pase penurias económicas o que corra riesgos en un auto inseguro. Entonces no hay que satanizar el negocio de la fe, pues también la fe necesita autofinanciar sus proyectos.

Aunque está bien claro que el “diezmo” no es pago seguro de ganar el cielo, si no damos la otra moneda del amor.

Lo mismo ocurre en el arte. No es igual vivir del arte, que el arte nos haga vivir. El artista necesita vivir del arte tanto financiera como espiritualmente. Y ser artista no es hacer un voto de pobreza. Al contrario, como cualquier otro oficio, nos puede llevar a una vida de éxito y riqueza. La religión moderna, de igual manera, está sujeta a un mercado tributario.

(palabrasbalaguer@gmail.com)


Día a día
ARDIDES DE LA OIT

¿Cómo se las ha arreglado la OIT para acabar con el empleo en los cañaverales? Con dos ardides. El primero, calificar de “peligrosas” esas labores, pese a que no hay evidencias médicas o fichas del Seguro Social que demuestren que lo sean; lo segundo, echando mano de sus usuales chantajes: los fabricantes de bebidas y dulces no compran azúcar a ningún productor al que la OIT acuse de “emplear niños”. La propaganda es que las imposiciones de la OIT liberan a los niños para ir a la escuela, jugar y pasar con sus familias, pero la realidad es que se les condena a la calle y la delincuencia.

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