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Aparece misterioso lote de medicinas


El director de Aduanas, Gustavo Villatoro, anunció sorpresivamente esta tarde, que los medicamentos que se encontraban extraviados y que eran parte de una donación para el Hospital Rosales para el tratamiento de personas con Leucemia, aparecieron en una bodega de esa dependencia.


Publicada 20 de julio de 2006 , El Diario de Hoy

Douglas González
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com


Al paracer el paquete de los medicamentos se encuentra íntegro, sin embargo, el Ministerio de Salud Pública, realizara exámenes para poder determinar si la medicina está apta para ser suministrada a los pacientes.

Villatoro dijo que a pesar de la aparición del medicamento Glivec, los procesos de investigación para deducir responsabilidades continúa. El funcionario explicó que un empleado de bodega está en un proceso de destitución.

Mientras que otros cuatro más, entre éstos el encargado de subastas, serán sancionados con cinco días de suspensión sin goce de sueldo, pero que siempre serán puestos a la orden de la Fiscalía General de la República para que deduzca responsabilidades penales.Días atrás el mismo director de Aduanas dió la explicación a la presunta destrucción de 169 cajas de 400 mg de Glivec y 45 cajas de 100 mg del mismo medicamento, debido a que el lote no fue reclamado en los 20 días siguientes a su ingreso en San Bartolo.

Villatoro dijo en esa oportunidad que la destrucción de los fármacos coincidió con la disposición final de lotes de aceite y productos decomisados por la PNC que estaban en estado de descomposición. “El jefe de subastas incluyó este lote de medicinas sin cerciorarse de que todavía estaban útiles”, admitió sin reservas.

El Hospital Rosales, acuerpado por el Ministerio de Salud, alega que no existió abandono y que sí se hicieron las gestiones, aunque con poca agilidad. Ya que, en todo caso, se atuvieron a que el producto estaba identificado como propiedad estatal y no debía ser eliminado.

En lo que parece una cadena de versiones encontradas, el director de Aduanas insistió en que las medicinas entraron a la aduana de carga de Comalapa dirigidas a la empresa importadora C-Imberton, no al Hospital Rosales.

Villatoro, por su parte, destacó que el 18 de mayo fue CEPA que pasó el reporte de abandono de las medicinas a Aduanas. Y el 19 de mayo, Aduanas las retiró de Comalapa y las llevó a San Bartolo, de donde habrían sido llevadas para ser "quemadas" en el relleno que administra Mides en Nejapa. Esta última negó que se hubieran incinerado.

Villatoro insistió que Aduanas nunca fue informada de que las medicinas iban con destino al Ministerio de Salud. En los documentos que maneja Salud, sin embargo, consta que en los papeles de envío se detalla que el destinatario último del lote de medicinas es el programa de atención a pacientes con leucemia del Hospital Rosales.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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