El Diario de Hoy
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Protesta. Fray Domingo Solís acudió ayer a ver a los pandilleros durante la audiencia. Foto:
EDH |
Fray Domingo Solís, párroco de la iglesia de San Bartolo, Ilopango, reafirmó ayer las críticas por el allanamiento de la capilla de la colonia La Cima I para capturar a varias decenas de pandilleros.
Mientras, el director de la Policía, Rodrigo Ávila, declaró que se hará una revisión del procedimiento, pero que fue necesario para evitar mayores peligros, incluso para la misma Iglesia.
El clérigo se presentó ayer al Juzgado de Paz de Ilopango, que realizó la audiencia de los mareros.
Según el párroco, él mismo había solicitado seguridad a la Policía horas antes del allanamiento para que custodiaran las afueras de la capilla, la fecha de los acontecimientos, el miércoles.
Le habían pedido el recinto para velar a cuatro mareros de la 18 asesinados y pidió a la PNC que custodiaran por temor a que otra pandilla llegara al lugar y ocasionara una desgracia.
De acuerdo con un comunicado de la comunidad católica de San Bartolo, el martes por la tarde se presentaron familiares de los ultimados a pedir que se les permitiera velarlos en el recinto. Por esto se les pidió guardar el orden y respeto.
Se le informó a la Policía y cuatro agentes llegaron a custodiar el lugar.
Tras rezar un responso, dice el comunicado, el párroco y demás religiosos se retiraron a las 11:30 de la noche. A la 1:30 a.m. llegaron sorpresivamente unidades élites de la Policía, que registraron a los presentes y hasta los ataúdes, en busca de armas.
La comunidad parroquial se queja de que “hubo maltrato verbal y físico” y que a a algunos los dejaron sólo con la ropa interior. Luego se produjeron las detenciones masivas.
Agrega que una comisión eclesiástica se presentó a la Delegación respectiva, pero fue recibida “con rechazo y de mal modo” por los agentes. “Estos hechos merecen que se aclaren”, enfatiza.
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Justifica. El director de la policía, Rodrigo Ávila (Izq.), dijo que el procedimiento era necesario. Foto: EDH |
Por su parte, el director de la Policía dijo que, aunque él no ordenó ese procedimiento, los jefes del operativo lo justificaron y lograron la captura de doce reclamados por la ley, además de verificar si había más implicados en el asesinato de un policía.
Ávila afirmó que está consciente de que se deben respetar los lugares sagrados, pero “allí se estaban planificando hechos graves” tras un homicidio.
“Había peligro de que, concentrados, se desbordaran y causaran daños a la misma Iglesia”, advirtió.
“He pedido una revisión de los procedimientos, que sólo se hacen en casos extremos”, anunció. Llamará al arzobispo
- El Director de la Policía, Rodrigo Ávila, declaró que llamará al Arzobispo de San Salvador, Fernando Sáenz Lacalle, para explicarle lo sucedido y las justificaciones que había para entrar al templo.
- El funcionario se pronunció ayer sobre el tema después de llegar de una misión oficial de fuera del país.
- El Arzobispo protestó el domingo por la irrupción y pidió buscar “otras soluciones” en esos casos.
-Ávila afirmó que está consciente de que se debe guardar el respeto por los lugares sagrados y no se debe allanarlos, salvo en casos extremos.
- Recordó que este principio se ha retomado en las tomas de la Catedral Metropolitana, protagonizadas por organizaciones de izquierda.

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