El Diario de Hoy
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Sin pruebas. Cuarenta y siete apresados esperan la audiencia inicial en los patios del Juzgado de Paz de Ilopango. Foto:
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Como un desgaste económico y logístico para el sistema judicial calificó ayer la jueza de paz de Ilopango, Lucía de Quevedo, la captura de casi 200 pandilleros que finalmente fueron liberados por falta de pruebas.
Inicialmente, fueron arrestados 194 sujetos en la mayor redada desde el Plan Mano Dura en 2004, pero una treintena de menores de edad pasó a otra instancia y la mayoría quedó en libertad. Ayer 152 pandilleros comparecieron en una audiencia y también fueron puestos en libertad.
La Fiscalía General de la República había pedido libertad provisional para 103 de ellos y sólo había solicitado que 49 fueran procesados.
Sin embargo, la jueza sostuvo que el Ministerio Público no presentó pruebas contundentes y que, al contrario, éstas habían sido demasiado escuetas para sustentar que ellos habían participado de los delitos.
Todos fueron capturados el miércoles en una capilla de la colonia La Cima I de Ilopango y sus alrededores, cuando velaban a cuatro compañeros.
La Policía justificó que tuvo que proceder preventivamente esa noche para evitar que se desbordaran por la captura de dos de mareros sospechosos de matar a un policía en La Campanera (ver nota aparte).
La jueza de Quevedo opina que estas capturas en masa sólo generan gastos de transporte y de personal tanto para la Policía como para la Fiscalía, y hasta para los mismos juzgados.
“Deben pensar mejor las capturas”, dijo la funcionaria.
El director de la Policía Nacional Civil, Rodrigo Ávila, declaró ayer que se actuó preventivamente para evitar que los mareros concentrados se desbordaran ante la captura de sus compañeros.
“Se tenía que hacer (el procedimiento) para confirmar o descartar si había cómplices del asesinato entre ellos”, explicó.
Al final se logró la captura de 12 reclamados por la justicia, agregó.
Evidencias
La jueza de Quevedo dijo que los fiscales habían resumido la acusación de los 152 imputados en 18 líneas y que dicha imputación no comprobaba que ellos estuvieran planificando un delito en el templo.
El fiscal José Aguilar, por su parte, explicó que ellos habían presentado indicios básicos como actas de captura e interrogatorios para acusarlos. Pero para la jueza, éstos no tenían suficiente peso.
“La Fiscalía anexó antecedentes policiales que no me sirven de nada y un esquema de cómo operan las pandillas”, afirmó la juzgadora.
Pero para ella, el delito de agrupaciones ilícitas que les imputaban tenía que haber sido investigado con anterioridad.
“Es difícil comprobar ese delito cuando los capturan en flagrancia (después de cometido el hecho)”, manifestó.
El fiscal Aguilar justificó que eran muchos los acusados y eso limita la investigación. “Yo tengo que acusar e investigar a todos los que me remitan”, manifestó en respuesta a la gran cantidad de imputados que tiene en sus manos.
Doce fueron los recapturados
Se les acusa de delitos de robo, hurto y homicidio, entre otros
- La Policía Nacional Civil recapturó a siete pandilleros menores de edad el pasado domingo, después de la audiencia inicial contra 31 mareros. El resto quedó en libertad
- Cinco pandilleros más fueron detenidos ayer después que finalizara la audiencia en el juzgado de Ilopango.
- La Policía afirmó que mucho de ellos tienen más de 30 antecedentes.
Dos quedan detenidos por la muerte de agente
Óscar Armando García y César Vladimir Flores, ambos acusados de asesinar al agente policial Óscar Mauricio, en el Reparto La Campanera de Soyapango la semana pasada, quedarán recluidos en el centro penal de Chalatenango por orden del juzgado de paz de Soyapango.
El testimonio de un agente policial y el de un estudiante fue la prueba más fuerte para que el juez los dejara en prisión, por lo menos, durante cinco meses, hasta que se programe una nueva audiencia en su contra.
Sin embargo, la fiscalía aún tiene que realizar la experticia a un arma 9 milímetros que le fue decomisada a uno de ellos.
Además, tiene que esperar el análisis técnico de la ropa del agente pues con ésta se confirmaría que el arma encontrada es la que los acusados utilizaron para el asesinato.
Los dos acusados son miembros de la mara 18 y ya han sido capturados.

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