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Políticos sospechan hurto de medicinas

Caso medicamentos. Los diputados dudan de que los cancerígenos hayan sido destruidos. ARENA y FMLN coinciden en que se busque a los responsables


Publicada 18 de julio de 2006 , El Diario de Hoy

Katlen Urquilla
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Discusión. Los políticos Zoila Quijada (izquierda) y Norman Quijano (derecha) quieren ir al fondo de la pérdida de las medicinas. Foto: EDH

La Asamblea Legislativa pidió ayer que se investigue la presunta destrucción de un lote de medicamentos para pacientes con leucemia crónica, en una delegación de Aduanas, porque sospechan que éstos podrían estar en el mercado negro.

Los diputados de diferentes partidos coinciden en que se indague qué fue lo que pasó con los cancerígenos, valorados en $378 mil.

Por su parte, representantes de la empresa que donó los medicamentos vendrá al país para pedir que les rindan cuentas (ver nota aparte).

Tanto los areneros como los efemelenistas dudan de la supuesta destrucción de las medicinas y sospechan —incluso— de un hurto.

Zoila Quijada, diputada por el FMLN en la comisión de Salud Pública, afirmó que las mismas declaraciones del Ministro de Salud, Guillermo Maza, quien también cree que hurtaron los fármacos, dan soporte a las suspicacias. “Sospechamos del procedimiento, porque (antes de destruir las medicinas) debieron pasar por una subasta y no se hizo”, dijo Quijada.

Asimismo, el tricolor Norman Quijano —del mismo grupo de trabajo— instó a que se indague si hubo negligencia o si hay “mano peluda” detrás del caso. “La Fiscalía debe indagar si es que se han usado para comercializarlos”, sostuvo.

Mientras, el partido de izquierda se pregunta por qué se evadió el proceso habitual y por qué no pidieron autorización a Salud antes de deshacerse de la medicina.

El CD también se sumó a los rojos y tricolor. Además, abogan por que se garantice la administración de los fármacos a por lo menos 64 enfermos de leucemia.

Novartis pedirá que le rindan cuentas

Glivec. Esta caja cuesta unos $2,800 en el mercado. Lo desaparecido ronda $378 mil. Foto: EDH

Representantes de la compañía Novartis, donante del medicamento Glivec, y de la Fundación Max, responsable del programa para enfermos de leucemia en el Hospital Rosales, llegarán a San Salvador el próximo día 26 para pedir explicaciones por la desaparición de 215 cajas de esta medicina en la aduana terrestre de San Bartolo.

El jefe del servicio de hemato-oncología del Hospital Rosales, José Valencia, aseguró que los delegados se entrevistarán también con responsables del hospital para averiguar cómo han podido hacer frente a las demandas de los enfermos ante la escasez de medicamentos.

Según Valencia, esto último ha sido posible debido a que algunos pacientes no se presentaron a su cita para recibir la dosis, y a que se disminuyó la cantidad y la frecuencia de las pastillas a los 65 enfermos que se encuentran en tratamiento.

Novartis envió una nueva partida de Glivec que llegará esta semana al hospital, puesto que ya están listas las licencias para que sea trasladada a la aduana de San Bartolo sin pagar impuestos de entrada al país, como paso previo a su envío al centro médico.

Mientras, las dudas sobre sobre lo sucedido con el cargamento de medicinas desaparecido preocupan a los doctores. Valencia afirmó que en la aduana “no lo pudieron confundir con una muestra, puesto que la caja medía más de un metro y eso nunca puede ser una muestra; allí saben lo que es”.

Burocracia ralentiza la llegada de fármacos

Trámites largos y complejos. Esto es lo que se encuentran habitualmente los médicos a la hora de abastecerse de medicamentos para tratar enfermedades graves como los diversos tipos de cáncer. Por ello, los retrasos por la desaparición de la remesa de cajas de Glivec no les ha tomado demasiado desprevenidos.

Así lo reconoce el jefe del servicio de hemato-oncología del Hospital Rosales, José Valencia, quien aseguró que el proceso administrativo para que las cajas de Glivec lleguen desde la aduana puede tardar dos semanas y media.

“Los hospitales necesitan una gran cantidad de medicamentos, pero las solicitudes no se manejan con rapidez”, afirmó Valencia, quien reconoció que prefería comunicarse directamente con las farmacéuticas, antes que con el Ministerio de Salud.

Otro medicamento problemático es el ATRA, también indicado contra la leucemia, que no está registrado en El Salvador pese a que la farmacéutica Roche lo envía desde hace ocho años. “A veces llega un enfermo delicado y no hay medicamentos”, manifestó Valencia.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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