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| “Aún no se definen los incentivos
para la producción del nuevo carburante. SE EVALÚA que
opere mediante subsidios” |
José
Barrera
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Desde 2007, los automovilistas que lo deseen podrán modificar
sus vehículos para que éstos operen con GLP (Gas Licuado
de Petróleo) para disminuir el gasto en combustible.
De acuerdo con Gina de Hernández, directora de Minas e Hidrocarburos,
del Ministerio de Economía, el marco legal que permitirá
la modificación de vehículos y la construcción de
estaciones de expendio de GLP (gaseras) aún se encuentra en revisión
legal por parte de la secretarías Técnica y Jurídica
de la Presidencia de la República.
Explicó que en total son cinco los artículos que se modificarán
en la Ley General del Depósito y Transporte de Combustibles para
dar vida a esta figura, la cual deberá establecer las normas de
seguridad para el depósito, expendio y uso del GLP.
“Ya se contestaron las objeciones y observaciones que tenían
las secretarías de la Presidencia”, sostuvo de Hernández.
El tema tomó un especial protagonismo en 2005, tras el alza del
precio de combustibles impulsada tras el devastador paso del Huracán
Katrina en el corazón energético y petrolero de Estados
Unidos.
Sin regulación
Desde entonces surgieron varias empresas que impulsaron la modificación
de los sistemas de almacenamiento para cambiar de gasolina a GLP. Sin
embargo, por ahora los cambios no son regulados por ninguna normativa,
además no existe autorización para la operación de
gaseras.
“La modificación de vehículos no está prohibida,
pero no existen expendios (…) por ahora los automovilistas deben
ir a cargar a las plantas envasadoras”, dijo.
“Si todo va bien el uso del GLP podría autorizarse desde
antes de que finalice 2007”, consideró de Hernández.
Desde el año pasado firmas como Tropigás y Z-Gas han mostrado
interés en el desarrollo del rubro, el cual por ahora no es representativo
(no hay ni mil vehículos con el sistema de un estimado de 650 mil
que conforman el parque vehicular nacional).
Otro legislación que está bajo observación es la
Ley de Etanol, la cual fomentaría el uso de alcohol derivado de
la caña azúcar para la mezcla con gasolinas en un porcentaje
del 10 por ciento por cada galón.
De Hernández dijo que aún no se definen los incentivos para
la producción del nuevo carburante. Sin embargo, aclaró
que no se ha discutido la posibilidad de que éste opere mediante
subsidios.
Esta posibilidad ya es cuestionada por los representantes de la Asociación
Salvadoreña de la Industria Petrolera, quienes consideran que la
ley que está en estudio podría desarrollarse con base en
una normativa guatemalteca.
“En el contenido de la Ley no se ha hablado de subsidios”,
sentenció la funcionaria. El Ejecutivo está a la espera
de la entrega de un estudio de factibilidad financiado por la Asociación
Azucarera de El Salvador y ejecutado por la consultora brasileña
Datagro.
De Hernández dijo que este insumo será recibido este mes.
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