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El calvario de Aracely

Odisea en el Rosales. Caminar casi media hora, subir y bajar 35 escalones,... una señora de 82 años, diabética, vivió un drama hasta lograr su medicina. Las instalaciones no son adecuadas.


Publicada 7 de julio de 2006 , El Diario de Hoy

En el Rosales Aracely Lemus vive en Quezaltepeque,La Libertad. Ayer llegó a las 9:30 de la mañana al centro médico. Con ayuda de un bastón busca el camino hacia la Consulta Externa para recibir medicina. Foto: EDH

Yamileth Cáceres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Como es costumbre, Aracely Lemus, de 82 años, llegó ayer por la mañana al hospital Rosales para retirar sus medicinas para el control de la diabetes; esta vez se encontró con una serie de dificultades inesperadas.

Pasadas las 9:30 de la mañana, conocía que la Farmacia había sido trasladada al edificio en el que funcionaba el centro de Especialidades del Seguro Social.

Se dirigió, sin titubeos, al sector donde un día antes, no pudo entrar porque estaba cerrado.

Apoyada en un bastón que le ayuda a sostener el paso, los inconvenientes llegaron con las primeras 15 gradas.

Las mismas que hacía unos cinco minutos había subido un hombre con muletas y, detrás de él, una mujer amputada de un pie.

“No es como antes”. Esta es la primera frase que expresa Lemus. En cualquier caso cree que lo peor ya pasó. Ingresa al edificio y pregunta por la Farmacia. Otra usuaria le indica el camino con la mano.

Dificultad. Con mucho cuidado baja las primeras 15 gradas que conectan el hospital Rosales con el edificio que era ocupado por el Seguro Social. Foto: EDH

De nuevo, las gradas aparecen a unos cuantos metros. Son 20 escalones, que suman a los 15 ya superados.

No puede. Si en lo plano tiene problemas para caminar, subir le resulta aún más difícil. Por fortuna, un joven le tiende una mano y le impulsa hacia arriba.

“Me costó llegar, es bien tremendo, espero que lo dejen para unos tres días porque si cuesta”, comentó Lemus, algo cansada, mientras recogía sus medicamentos.

El regreso fue la misma historia, solo que al revés. Treinta y cinco escaleras para abajo y un paseo poco agradable hasta la calle.

El traslado del servicio de la Consulta Externa por el inicio de la construcción de la Sala de Emergencia ha causado inconvenientes a los pacientes con algún tipo de discapacidad.

Santos FranciscoSolano tiene una prótesis en una pierna y, como Aracely, ayer también buscaba la Farmacia.

Buen gesto. Un joven ayuda a Aracely Lemus a subir las gradas. El ascensor no funciona; un detalle que supone un serio obstáculo para ella. Foto: EDH

Casi llorando subió y bajo las escaleras, a sabiendas que lo peor es que todavía debía volver al Servicio de Endocrinología y regresar a la Consulta Externa. Al final, optó por irse a la casa.

Personal del servicio de Cardiología expresó también su descontento, al punto que le dieron un plazo al coordinador del edificio para que mejore las condiciones; de lo contrario regresarán al Rosales.

Carlos Cornejo, director del centro, explicó que la instancia en el sector es provisional y, por eso, el ambiente no es el adecuado.

Instó a los taxistas a que dejen a los pacientes en la entrada de la Consulta Externa. “Porque del portón para abajo en silla de rueda o en muletas es una gran peregrinación y sacrificio”. No obstante, adoptarán medidas para facilitar el acceso a los pacientes.

El ISSS entregó solo una parte del edificio

La fecha estaba fijada. El 1 de abril de este año, las autoridades del Rosales tenían previsto recibir el edificio de Especialidades después de varios años de uso por parte del Seguro Social.

El último escalón. Aracely Lemus, después de 15 minutos de tropiezos, al fin llegó a la Farmacia. La señora entrega la receta para que le despachen los fármacos para la diabetes. Foto: EDH

Pero fue hasta mediados de junio que los consultorios y el personal se trasladó hasta esa área.

Carlos Cornejo, director de la entidad, dijo que el ISSS sólo les entregó la primera planta y el resto lo recibirán hasta diciembre.

ErnestoChamorro, jefe del departamento Jurídico del Seguro Social, a través de la unidad de Comunicaciones, informó que realizaron una entrega parcial, así fue el acuerdo para que se pudieran iniciar las obras de la Sala de Emergencia.

El edificio sigue en reparación; por ejemplo, los ascensores no funcionan. Cornejo dijo que el compromiso con el Gobierno de Japón, de que la edificación de la Emergencia fuera paralela a la construcción de los Quirófanos, les obligó a aceptar la estructura en esas condiciones.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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