The New York Times
Elizabeth Olson
El
Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
 |
| Opcional. Cada vez más, las mujeres buscan más propuestas para un parto sano y sin dolor. Foto: EDH |
“Definitivamente, mis padres creyeron que estaba un poco loca cuando mencioné un hipnoparto”, comentó Adrienne Pratt.
La mujer, con ocho meses de embarazo, y su esposo, Armando Guato, se reunieron con otras dos parejas de futuros padres la tarde del Domingo de Pascua, para aprender una técnica que está ganando popularidad para ayudar a las mujeres a mantenerse serenas durante el parto.
Para muchos, la palabra “hipnosis” conjura la imagen de un pendiente que se mece y arrulla a una desventurada mujer para que entre en trance.
Pero el hipnoparto no se usa para inducir al trance; es una combinación de técnicas de relajamiento, respiración y visualización para controlar el parto y el dolor que causa, explicó Linette Landa, la maestra de hipnoparto.
La respiración lenta y calmada contrarresta lo que Landa llamó “el síndrome de temor, tensión y dolor”, la noción de que las mujeres le temen al parto, lo que ocasiona que sus músculos se tensen, provocando algún tipo de dolor.
“Todo se trata de la mente subconsciente”, indicó Landa, una mujer alta y tranquila que enseña yoga. “La mente consciente está fuera del cuadro”.
Olvídense de Lamaze. Hoy, muchas mujeres se acercan a una diversidad de otras alternativas de parto sin dolor, incluyendo la aromaterapia y las piscinas para el parto, según expertos en ginecología y obstetricia.
Se ven inspiradas por páginas de Internet, programas de televisión de realidad sobre partos y celebridades como Angelina Jolie, cuya estancia con Brad Pitt en Namibia provocó especulaciones de que tendrían a su bebé usando el parto en el agua.
Tom Cruise causó un revuelo cuando dijo que Katie Holmes daría a luz en silencio (después, explicó que podía hacer ruido, pero que otros tuvieron que permanecer en silencio para un parto sereno de su bebé, una niña, que nació el 18 de abril).
Escepticismo
Si el “nacimiento silencioso” provocó incredulidad, incluso el hipnoparto, más extensamente practicado, con más de 2 mil instructores en todo el país, aún tiene numerosos escépticos.
Las mujeres que asistieron a la clase de Pascua dijeron que un gran atractivo de la hipnoparto es que crea confianza. Las futuras madres se quejan de que las personas se apresuran a compartir sus peores historias sobre nacimientos, con atormentantes detalles, en cuanto ven a una mujer embarazada, alimentando los temores sobre el parto y sus dolores.
Pratt, de 36 años, una especialista de proyecto del Banco Interamericano de Desarrollo, en Washington, aseguró que el hipnoparto ayuda a eliminar tales temores, debido a que se enfoca en lo positivo.
 |
| Consecuencias. Existen madres que evitan los medicamentos para no dañar al bebé, pero buscan no sentir dolor. .Foto: EDH |
Practicaba su profunda y distintiva respiración, nada de jadear al estilo Lamaze. La madre “respira para que el niño baje” y salga, en vez de empujar, según la doctrina del HipnoParto (su nombre fue registrado como marca en el 2000).
Durante sesiones de varias semanas, y ejercicios diarios en casa, la madre practica también la visualización de cómo el bebé desciende suavemente y sale de su cuerpo, con tanta frecuencia que la imagen se queda grabada en su mente; hay disponible un disco compacto para practicar y para ofrecer una guía de último momento. Un compañero de parto - el esposo o una partera - intenta mantener a la madre en un estado mental positivo y totalmente relajado.
Las madres que se someten al hipnoparto usan incluso un vocabulario distinto. Por ejemplo, una contracción es una oleada u ondulación, empujar es respirar para el nacimiento, y un falso parto es un parto de práctica.
Acostumbrarse a todo esto requiere de práctica, admitió Jennifer Stanton-Brand, de 38 años, quien asistía a la clase junto a su esposo, Stephan, un gerente de ventas en Baltimore. Esperan su primer hijo para el próximo mes.
Stanton-Brand no ha desarrollado aún una rutina que sea su segunda naturaleza, como recomienda el método, pero dijo que los ejercicios “me han ayudado a mirar más hacia el interior”.
Especialistas
Varios obstetras entrevistados afirmaron que las futuras madres se centran más en encontrar nuevas formas de reducir, e incluso eliminar, el trabajo y el dolor del parto.
En un extremo del espectro, un número sin precedente de mujeres estadounidenses opta por la cesárea. Según el Centro Nacional para Estadísticas de la Salud, el porcentaje combinado de mujeres que se sometieron a cesáreas o usaron fármacos para inducir al parto fue de aproximadamente la mitad de los 4.1 millones de nacimientos en el 2004.
Del resto de las mujeres, muchas temen que los medicamentos dañen a sus recién nacidos y quieren una forma de evitarlos, y de controlar el dolor.
Algunas de las alternativas que seleccionan incluyen el parto en el agua, en el que la mujer se sumerge en una tina o piscina para aminorar la incomodidad del trabajo de parto, y a veces para el parto mismo. Otra técnica consiste en que la mujer cambie de posiciones para no estar siempre acostada.
La tendencia es hacia los métodos no médicos, señaló el doctor William Camann, profesor adjunto del Hospital Brigham y de la Mujer, en Boston, y co-autor del recién publicado “Parto Fácil, la Guía de Toda Mujer para Elegir Menos Dolor y Más Placer Durante el Parto”.

|