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Pensamiento económico
Instituciones ambientales

La ciencia económica, la cual estudia la distribución óptima de todos los escasos recursos en
una sociedad, es de las más apropiadas para evaluar cómo se deberían de resolver los problemas ambientales

Publicada 4 de julio de 2006, El Diario de Hoy


Takayoshi José Yamagiwa*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Haciendo una pausa en la exposición de las posibilidades del ahorro en los recursos que puede tener el país, abordo otro tema. Este es el tema del nivel de éxito que las instituciones ambientales, tanto públicas como privadas, tales como las ONG han tenido en promover la conservación ambiental en El Salvador, y la relación del nivel de este éxito con el nivel de adopción del pensamiento económico. Argu-mento que la falta de dicho éxito, que se observa en la decreciente energía del movimiento ambiental, se debe en buena parte a la escasa consideración de la enseñanza de la economía ambiental por parte de las instituciones ambientales del país.

Comienzo mi planteamiento con la hipótesis de que el movimiento ambientalista en El Salvador de hoy no tiene la energía que le caracterizaba a finales de los años 90, cuando se dieron importantes acontecimientos, tales como la creación del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, la Ley de Medio Ambiente y el Libro Verde de Fusades.

Estoy seguro de poder observar una disminución en los últimos años en, por ejemplo, el indicador anual de número de artículos publicados sobre asuntos ambientales en EDH y otros periódicos, lo que apoyaría a comprobar esta hipótesis.

Pero, ¿cuáles factores han incidido en la disminución de esta energía ambiental? Indudablemente son varios, y hay que reconocer que, para comenzar, desarrollar y mantener una cultura ambientalista en un país en vías de desarrollo como El Salvador es una tarea ardua. Sin embargo, creo que una explicación importante de la decreciente evolución de estas “ganas” de mejorar el medio ambiente es la falta de parte de las instituciones ambientales de incorporar el pensamiento económico en sus gestiones.

¿Cuál es el problema de no ver a los asuntos ambientales como otros de índole económico? Para entender esto, se debe comprender que el problema ambiental es uno de varios que El Salvador debe de resolver, por lo que su solución debe analizarse conjuntamente con el impacto que la misma solución tendría en otras dimensiones en la sociedad.

En-tonces, la ciencia económica, la cual estudia la distribución óptima de todos los escasos recursos en una sociedad, es de las más apropiadas para evaluar cómo se deberían de resolver los problemas ambientales, viéndolos como una parte del conjunto de problemas que El Salvador enfrenta. Con la herramienta del análisis económico, que se concretiza con el análisis costo-beneficio, se intentaría asegurar que la solución al problema ambiental que se decida ejecutar sea la mejor, considerando el impacto que ésta tendría en todos los aspectos de la sociedad.

Lamentablemente este concepto pragmático no es fácilmente asimilado por las instituciones ambientales del país, lo que se puede inferir de su discusión que privilegia la conservación ambiental a todo costo y en detrimento de un desarrollo económico balanceado que la mayoría de los salvadoreños desean. Entonces, es la falta de una visión integral en el planteamiento de los problemas ambientales, la cual hace ver los costos y beneficios de llegar a un estado ambiental, la que ha hecho que los salvadoreños tomen poco en serio a las instituciones ambientales.

Para ser justo, la condición descrita no es particular de El Salvador, dado que la revista The Economist, señala que dos reconocidos ambientalistas a nivel mundial opinan en su ensayo: “La muerte del movimiento ambiental”, que el movimiento ambiental se ha convertido en otro simple interés especial. (”Rescatan-do al movimiento ambiental”, 21 de abril de 2005). La revista también lamenta, al igual que este escritor, que la búsqueda de ideas utópicas por parte de las instituciones ambientales resta de beneficios que un movimiento ambiental considerado podría brindar.

Lo que los salvadoreños, que tienen una multitud de problemas sobre los cuales deben preocuparse a parte del medio ambiente, tales como seguridad y costo de la vida, necesitan es un liderazgo en temas ambientales que les haga ver una solución balanceada con los costos que se incurren en otras áreas.

Tal como la revista antes mencionada lo indica, el tema ambiental podría pasar del margen político a la agenda del país, cuando hayan surgido instituciones ambientales con esa visión.

*Doctor (Ph.D.) en economía y consultor. www.tyamagiwa.com, comentarios@tyamagiwa.com

 

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