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Meditando
MS13 y M18, movimientos satánicos
Este país que lleva el nombre
del Hijo de Dios será bendecido cuando nos demos cuenta que este
es un problema espiritual y no social, y por lo tanto no es con fuerza
humana que se terminará el problema de las maras.
Publicada 28 de junio de 2006, El Diario de Hoy
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Marvin
Quinteros*
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Pobrecito mi país, qué lástima me da cuando escucho
noticias internacionales que hablan de los crímenes que realiza
la “Mara Salvatrucha” en otras naciones y de cómo relacionan
a esta pandilla de delincuentes con el Salvador.
Nada más alejado de la realidad, quizás me digan que estoy
loco, o que de cuál he fumado, pero lo cierto es que el fenómeno
de las maras no tiene nada qué ver con la guerra, ni con la partida
de miles de salvadoreños a los Estados Unidos, es sencillo, es
un problema espiritual.
Como dice la Biblia en la carta de San Pablo a los Efesios 6:12: “Porque
no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra
potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra
huestes espirituales de maldad en las regiones celestes”.
Siempre me ha intrigado el actuar de este movimiento de jóvenes
que son engañados directamente por el príncipe de este mundo
y es que MS no significa mara salvatrucha, sino movimiento satánico.
Basta con investigar algunos de los casos más sonados de las maras,
quienes según la PNC participan en rituales satánicos, por
eso el aparecimiento de partes de cuerpos en varios lugares del país.
De igual manera algunos miembros que se han retirado de las pandillas
han confesado las prácticas de rituales que tienen y que sus consejeras
son brujas.
Según las últimas noticias ya hay presencia de “salvatruchos”
en 30 estados de Estados Unidos, México, Nicaragua, Guatemala,
Ecuador, Costa Rica, España y Honduras. ¿Y usted realmente
cree que los hondureños le pondrían a su pandilla salvatrucha,
con la pugna histórica que hemos mantenido con ese país?
En El Salvador siempre nos han dicho que las maras nacieron en la calles
13 y 18 de Los Ángeles, para defenderse de los ataques de otros
grupos étnicos, de allí MS 13 y mara 18. Todos sabemos que
en las cosas espirituales no existen las coincidencias, sin embargo cuando
combinamos 13:18 y buscamos ese capítulo en el libro de Apocalipsis,
resulta sorprendente el hallazgo: “Aquí hay sabiduría.
El que tiene entendimiento, cuente el número de la bestia, pues
es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta
y seis”. O sea que está hablando de una fuerza satánica
que controla las mentes de estos jóvenes, ¿será casualidad?
Asimismo tratando de indagar más sobre los símbolos de estos
movimientos satánicos en la Internet, en un sitio sobre numerología
me entero que el 13 significa muerte, y que el 18 (6+6+6) significa enemigos
ocultos que saltan en cualquier momento, ¿otra casualidad?
Usted ha de estar pensando que esto más parece El Código
Da Vinci o el Evangelio prohibido de Judas, sin embargo mi interés
es que despertemos, que nos humillemos ante Dios y que bajemos los rótulos
de las iglesias, que nos unamos todos en guerra espiritual orando por
este país, pero al contrario lo que vemos es más divisiones
entre la iglesia de Cristo.
Dios nos dice hoy “si mi pueblo, el pueblo que lleva mi nombre,
se humilla, ora, me busca y deja su mala conducta, yo lo escucharé
desde el cielo, perdonaré sus pecados y devolveré la prosperidad
a su país” (DHH) 2 Crónicas 7:14.
Este país que lleva el nombre del Hijo de Dios será bendecido
cuando nos demos cuenta que este es un problema espiritual y no social,
y por lo tanto no es con fuerza humana que se terminará el problema
de las maras y de la delincuencia en general.
*Colaborador de El Diario de Hoy.

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