Carlos
Balaguer
El Diario de Hoy
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Una noche clara, viendo la inmensidad de los cielos, pregunté
si ese vasto espacio tendría final, como termina la vida, la dicha,
la juventud, la gloria, el deseo.
Fue cuando alcancé a ver la rueda universal, como en una inmensa
feria, y concluí con asombro que el espacio era circular y no tenía
fin. Precisamente por ser elíptico.
Era la serpiente que se traga a sí misma, devorando su cola. La
misma que si parte desde aquí y da la vuelta a toda la eternidad,
volverá a aparecer en este mismo sitio desde donde inició
su viaje infinito.
Si desde mi ignorancia infantil pude intuir semejante teoría, fue
muestra inequívoca que yo venía, como todos nosotros, desde
las estrellas y que por eso conocía lo del universo circular. Lo
más desconcertante es que el tiempo, al igual que el espacio, también
es circular. A lo mejor nuestro encuentro ya haya estado desde antes escrito
en las estrellas. A lo mejor este amor, esta gloria, este afán
y este sol vuelvan un día a repetirse.
(pintorbalaguer@yahoo.com)
Día a día
El salario mínimo
Es proverbial que “mientras los salarios suben por la escalera,
los precios van por el ascensor”; al incrementarse los salarios,
de inmediato suben los precios en una mayor proporción, ya que
prácticamente todos los costos de los productores se incrementan
además del aumento de sus planillas.
Pongamos un ejemplo: al subirse el salario mínimo en un diez por
ciento, el empleador no sólo paga ese porcentaje adicional al empleado,
sino que sufre un alza en sus otros costos, incluidas las prestaciones,
los seguros obligatorios, indemnizaciones, etcétera.

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