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Encuentran cadáveres en pozo

Usulután. Dos hombres desaparecidos fueron encontrados muertos al interior de un pozo, en la colonia San Luis de Jucuapa.

Publicada 27 de junio de 2006 , El Diario de Hoy

Sonia Bernal
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Bomberos inspeccionan el lugar Foto: EDH Sonia Bernal

En un predio baldío de la finca Chavarría, en la colonia San Joaquín al poniente del cementerio de Jucuapa, en Usulután, encontraron los cuerpos sin vida de Guillermo Antonio Zúniga Ayala de 33 años y Francisco Javier Campos, de 57 años.

La familia de los hombres, los reportó como desaparecidos desde la tarde del domingo 25 de junio.

El Comisionado Ciro Barrera, jefe de la delegación policial de Usulután, informó que los cadáveres se encontraban en estado de descomposición, y presentaban diversas heridas en el cuerpo.

“La zona donde fueron encontrados es de incidencia de la mara 18”, señala Barrera, por lo que la hipótesis más certera que manejan es que los asesinados tenían alguna relación con la pandilla que opera en la zona.

Según la versión policial, fue Guillermo Antonio Zúniga Ayala, quien salió buscar el domingo a las 6:p.m., a Francisco Javier Campos, el primero vive frente al cementerio, cerca del lugar del hallazgo y el otro en el barrio San Simón de Jucuapa.

“Ellos eran conocidos, por lo que es normal que salieran, al parecer no departieron solos sino que en compañía de los miembros de pandillas, quienes posteriormente les dieron muerte por alguna razón desconocida”, señala el oficial.

Reinaldo Molina, jefe de investigaciones de Usulután, señaló que los cadáveres se encontraron, por las huellas de sangre que quedaron en un sendero hacia el pozo. “En la denuncia que se recibió en el puesto de Jucuapa, indicaron que había sangre alrededor de un pozo que se encuentra en las cercanías”, fueron los datos preliminares de estas autoridades.

Mientras que Mario Martínez, vocero de la Fiscalía General de la República para Oriente, dijo que según el reconocimiento de medicina legal, las causas de la muerte de los hombres, no fue el hecho de estar dentro del pozo, si no varias heridas perforantes que tenían en varias partes del cuerpo, especialmente en el tórax. No obstante, será la autopsia la que determine si las heridas fueron provocadas por arma de fuego o por arma blanca.

Sacando los cadáveres

La policía reporta que desde el lunes 26 de junio por la tarde, se hicieron esfuerzos por rescatar los cadáveres; pero fue imposible; la mañana del martes la policía, fiscales, medicina legal y elementos de bomberos, intervinieron para poder determinar si eran cuerpos humanos los que estaban dentro del pozo.

Para saber a ciencia cierta lo que había, introdujeron a un perro, el que traía en las patas, restos de sangre de los cadáveres. Un bombero se introdujo al pozo para poder rescatar los cuerpos.

Tarea que duró toda la mañana, cerca de las 2:00 p.m., concluyeron las labores y los restos fueron trasladados a medicina legal para la autopsia. Usulután* Los familiares de los asesinados, reconocen que los hombres gustaban del licor; pero aseguran que eran trabajadores.

Eran personas honradas

Los familiares de los asesinados, sostienen que desconocen la situación, que les extrañó que no aparecieran en la noche “no tenían enemigos, pero si les gustaba tomar”, se limitó a decir Rina Pineda, compañera de vida de Guillermo Antonio Zúniga; mientras tanto, los otros familiares, se mostraron temerosos de proporcionar información.

Zúniga era padre de tres niños de 9 a 11 años de edad; trabajaba como albañil y era quien manternía su hogar; “se dedicaban a hacer trabajos de distinta forma, a veces en el cementerio o lo buscaban para otros lugares”, lamenta la mujer.

Cuando no regresó a la casa la noche del domingo, ni el lunes al mediodía, su compañera se preocupó y primero fueron a la casa de Campos, cuando no lo encontraron en este lugar, acudieron al puesto policial de Jucuapa, donde pusieron la denuncia y lo dieron como desaparecido.

La familia se enteró que muy cerca de ahí, habían huellas de sangre, por lo que también avisaron a las autoridades, fue esta pista la que dio con el pozo en la finca Chabama, donde el mal olor que emanaba también alertó a los vecinos y a la policía.

Blanca Lidia Campos, sobrina de Francisco Javier Campos, dijo que su tío no tenía esposa, que vive con otros parientes; asimismo descartó que tuviera enemigos al punto de que alguien le asesinara “él era bolito, pero no un delincuente”, sostiene la mujer.

Campos trabajaba como jornalero, en lugares cercanos al barrio San Simón, acostumbraba a departir con Zúniga, por lo que la muerte les sorprendió juntos.

Al lugar llegaron muchos curiosos, quienes tenían las esperanzas de que no se tratara de un pariente suyo; entre ellos, muchos murmuraban lo peligroso que es la zona, “aquí hay pandillas bien paradas, y si uno mueve la lengua lo matan rapidito”, dijo uno de los curiosos, quien demostró el temor que le tienen a la mara 18 del lugar.

“Ellos eran trabajadores, no tenían enemigos, les gustaba beber, pero no
tenían problemas”.
Blanca Lidia Campos, sobrina de uno de los fallecidos.

“Cuando vimos que no llegaron, avisamos de su desaparición a las
autoridades”.
Rina Pineda, compañera de vida del otro muerto.

“Los hombres fueron asesinados antes y luego los tiraron al pozo, esa es
zona de influencia de la mara 18”.
Comisionado Ciro Barrera, jefe de la delegación policial de Usulután.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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